Los teatros de Broadway, donde las superproducciones y los musicales cobran vida, todavía seguirán a oscuras, al menos, hasta septiembre.
En Nueva York, que en la pasada primavera se convirtió en la ciudad más afectada de Estados Unidos, la ilusión por revivir muchas veces no supera al daño que causó la pandemia y la crisis económica aparejada a los cierres y clausuras.
A pesar de esto, los primeros días primaverales sacaron a muchos neoyorquinos a la calle y en zonas como Times Square se desbordan las ganas de que la vida recupere su ritmo.
