Un nuevo episodio en la tensión diplomática entre Bolivia y México se escribió ayer tras la decisión del gobierno interino de Jeanine Áñez de expulsar a la embajadora mexicana en La Paz y junto a ella a dos diplomáticos españoles, acusándolos de dañar la soberanía boliviana.
El gobierno español respondió, a su vez, con la expulsión de tres diplomáticos bolivianos.
El gobierno de México aseguró que no tiene intención de romper relaciones diplomáticas con Bolivia, informó la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.
