La bailarina Yolanda Sánchez con sus juguetes

GUADALAJARA (Notimex).— Para la bailarina tapatía Yolanda Sánchez Salazar, un pequeño juguete forjó todo su proyecto de vida, luego de que una muñeca de ballet la llevó a encaminarse hacia el mundo de las artes.

Yolanda, egresada de la carrera de Artes Escénicas, recordó que a los 6 años recibió una Barbie bailarina, así como unos ponis con ropa de ballet, mismos que aún conserva porque significan mucho en su vida personal y profesional.

Señaló que su mamá le regaló una Barbie “con una textura flexible de su cuerpo y me decía que era como yo y me preguntó si quería estudiar ballet”.

Fue así como comenzó su historia de bailarina, es por eso que considera que son muy importantes las atenciones que se le den a los niños, ya que “con un pequeño juguete puedes cambiar su proyecto de vida”.

Para ella, la niñez es una etapa de la vida muy importante para todas las personas y consideró fundamental que a esa edad se reciban detalles de parte de los seres queridos.

“Influye mucho un juguete en una profesión, por la admiración a ciertos objetos que nos dan personas importantes en nuestra vida y pueden llegar a marcar mucho, como cualquier cosa que ves que te atrapa y un juguete puede ser en la vida de un niño algo muy especial”, dijo.

También mencionó que el primer contacto con el baile lo tuvo con la película de caricaturas de título “La princesa encantada”, ya que le impactó tanto que la vio en más de 15 ocasiones.

“Trataba de la historia del Lago de los Cisnes, me parecía muy lindo todo el rollo de la danza, las historia, esa mezcla de combinar una historia bonita con la danza”, compartió.

Actualmente, Yolanda trabaja y vive de la danza, es maestra en clases particulares de ballet clásico y Barre que es un tipo de técnica que fusiona tres disciplinas: yoga, pilates y ballet, ejecutados en una barra para trabajar distintas partes del cuerpo.

Entre sus planes inmediatos está el poner su propia academia de arte, en la que pretende impartir varias técnicas como ballet clásico, danza contemporánea y clases de música porque además le gusta tocar la guitarra y la batería.