CIUDAD DE MÉXICO, (EL UNIVERSAL).- Pobladores del ejido de Avendaños, en San Francisco de Borja, Chihuahua, hallaron dentro de una cueva en el 2016, un contexto arqueológico posiblemente mortuorio. En el que estaba la cabeza de una guacamaya momificada de manera natural y que data de hace 2000 años, siendo la más antigua descubierta hasta hoy en el norte de México y suroeste de Estados Unidos.
El fechamiento realizado en el Laboratorio de Espectometría y Aceleración de Masas del Instituto de Energía y el Medioambiente, de la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State), Estados Unidos, es parte del proyecto de investigación emprendido por la Escuela de Antropología e Historia del Norte de México (EAHNM), perteneciente al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), luego del rescate arqueológico.
De confirmarse las interpretaciones de los materiales cerámicos y líticos, con fechamientos por carbono 14, la EAHNM habría registrado no sólo la primera guacamaya en contexto arqueológico en Chihuahua, fuera de Paquimé, sino la más temprana en el norte de México y posiblemente en el suroeste norteamericano, por lo menos 800 años más temprana que cualquier otro registro, destaca en un comunicado el INAH.
Esta interpretación establecería la relevancia del ave de las comunidades prehispánicas norteñas, muy anterior a la llegada del Ara macao de Mesoamérica, explica Emiliano Gallaga Murrieta, quien coordina el proyecto de investigación de la EAHNM y da a conocer los avances.
Les llamó la atención a los investigadores del INAH su color característico verde con una pluma roja cerca del pico. El biólogo de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), Juan Carlos Bravo, la identificó como guacamaya militar. Según datos de la Conabio, la especie se localiza en toda la región costera de Occidente, siguiendo la Sierra Madre por Sinaloa hasta Sonora y Chihuahua.
Advierten que la información recuperada apunta a que se trata de una ocupación anterior al Periodo Medio, es decir, más antigua que Paquimé: la ausencia evidente de materiales diagnósticos asociados con ese periodo, como los tipos cerámicos policromos característicos: Ramos, Babicora, Carretas, así como de metates rectangulares, perfectamente elaborados, son un indicio.
En la cueva Avendaños se registraron fragmentos de cerámica monocroma de no muy buena manufactura y tres metates de cuenco. En lo que respecta a materiales líticos, se hallaron seis puntas de proyectil que por su forma, tentativamente, se han ubicado en los periodos Arcaico Temprano (6000 – 3500 a.C.) y Arcaico Tardío (1000 a.C.).Derivado de lo anterior, los materiales indican una posible ocupación de la cueva entre el periodo Arcaico Medio (2500 a.C.) y de Agricultura Incipiente (200 – 500 d.C.).
