Harnold Pérez Gómez (*)
Tal y como a través de las redes sociales hoy nos enteramos del éxito de yucatecos en diversas partes del mundo, como el reciente fashion show de la diseñadora Vero Díaz en el Shop Qatar 2018, de la misma forma Facebook e Instagram permiten estar al tanto de lo que en teatro regional se hace en el Estado.
Realizo la comparación pues me parece necesaria para entender el impacto que estas revolucionarias formas de comunicación han tenido en la permanencia de la forma artística más defendida y atesorada en Yucatán. Y sí, el futuro nos rebasó, pero , contrario a lo que hace unos años era preocupación, en nuestros días lo que antes era visto como una amenaza para el teatro, la literatura y otras artes es el gran aliado en la difusión y construcción de nuevos públicos para dichas manifestaciones.
Recuerdo cuando en 2004 tuve la oportunidad de participar como ponente en el XI Encuentro Internacional de Investigación Teatral, realizado en Mérida; se hablaba de cómo el teatro regional se adaptaría al cambio generacional y lo que la tecnología estaba trayendo consigo. En esos años el uso de internet ya era cosa de todos los días y los celulares poco a poco se hacían más inteligentes, algo que ponía en jaque los contenidos para seguir en el gusto y no perder asistencia a las funciones.
Los libretos ya se escribían con innumerables referencias a los teléfonos móviles, las conversaciones (chat) por internet, los mensajes de texto, el uso en general de las computadoras y las nuevas tecnologías. Sin embargo, el paso de los años fue mostrando que la clave no estaba en atiborrar de esas menciones los diálogos de los personajes, sino en poder transmitir el costumbrismo y lo tradicional de las puestas en escena de carácter regional a través de dichas herramientas comunicacionales.
Fue cuestión de tiempo y de ingenio para que esbozos del teatro se popularizaran a través de internet. El bloguerismo fue sin duda la mejor estrategia para repopularizar lo regional y crear nuevas figuras. Casi sin darnos cuenta YouTube fue tomado por mestizas que narraban anécdotas y comenzaron a hablar de temas cotidianos, para transmitir la cultura del yucateco a más mexicanos y al mundo.
Fragmentos y muestras de lo que es lo regional: los ternos, los rebozos, las alpargatas, los sombreros y las filipinas se volvieron cosa de todos los días en Facebook. Con ello también vino la atracción o creación de nuevos públicos: la nueva generación está creciendo con la oportunidad de escuchar y ver un diálogo que sabe a Yucatán con tan sólo abrir aplicaciones en su dispositivo inteligente.
El teatro de Yucatán, el teatro regional de Yucatán no sucumbió a la modernidad ni al paso de los años, para nuestra fortuna encontró la forma de hacer uso de lo que en un principio parecía mortal enemigo.
Hoy no sólo abundan los vídeos virales con mestizas y mestizos, sino que también la cartelera teatral se renueva constantemente, las salas se llenan de público y las giras por los estados vecinos son interminables. Ni qué decir de aquéllos que han tenido la oportunidad de llegar a la pantalla chica nacional, teatros o compañías que están teniendo su segundo aire gracias a la fuerza de las redes, hasta proyectos fílmicos que se anuncian y buscan patrocinadores a través de publicaciones en la fanpage.
La diversidad es grande y los canales de comunicación se multiplicaron para lo tradicional, me parece que lo hecho por los blogueros, las mestizas y mestizos de internet (que también son actores y están en las puestas en escena) mantiene la puerta abierta del teatro regional a más allá de los millennials.
Licenciado en Comunicación Social.
