Manuel Alejandro Calderón Morales tiene apenas 10 años, pero ya sabe lo que quiere ser en la vida: bailarín profesional. Y va por el camino correcto para lograrlo, pues a finales de 2017, gracias a su destacada participación en un festival nacional, obtuvo el pase a la final del Youth America Grand Prix 2018.
Se trata de uno de los concursos internacionales de danza más importantes del mundo y Manuel Alejandro estará ahí, aprendiendo junto a otros destacados bailarines de distintos países.
Hace casi tres años comenzó a estudiar danza clásica: fue en abril de 2015 que se integró a Milne Academia de Danzas.
Cuenta que desde que acudió a la primera clase supo que lo que quería hacer en la vida era bailar. Tan es así que le decía a sus papás que quería quedarse a dormir en la academia para poder bailar desde muy temprano.
Manuel señala que le gusta bailar desde que tiene memoria, baila todo el tiempo, incluso sin música, al escuchar cualquier sonido su cuerpo responde moviéndose. Sus papás, Alejandro Calderón Nateros y Dalia Morales Jiménez, lo llevaron a clases de fútbol a los cuatro años, pero lejos de correr tras el balón se desplazaba por la cancha bailando.
Manuel inició con clases de hip hop, pero sus papás se enteraron del programa de danza clásica para varones de la academia Milne y decidieron inscribirlo en él.
El esfuerzo no fue en balde. En el Festival Internacional de Danza Córdoba, en Veracruz, Manuel Alejandro fue uno de los seleccionados para competir en la final del Youth America Grand Prix, que se realizará del 12 al 20 de abril en Nueva York.
La directora de la academia, Milne Barrera Mañé, destaca el talento de Manuel, su dedicación y disciplina para lograr grandes avances. La maestra Karla Barrera Mañé, quien montó la coreografía con la que Manuel actuó en Córdoba, explica que en el certamen estadounidense se asiste a clases de alto rendimiento evaluadas por un jurado y se presenta un par de variaciones.
Manuel bailará “Pinocho”, por la que fue seleccionado, y la variación masculina de “Arlequinada”.
Bailar es la pasión de Manuel Alejandro, por ello dice que desea ser el mejor ejecutante del mundo. Su inspiración son Mijaíl Baryshnikov, leyenda viva del ballet, e Isaac Hernández, destacado mexicano.
Acude a clases tres horas diarias, de lunes a viernes, y dos más los sábados. Por las mañanas asiste a la primaria, en la que cursa el cuarto grado. Aunque le resulta cansado, admite que vale la pena y jamás dejaría la danza.
Sus compañeros saben que hace ballet y, aunque algunos se burlan de él, otros los animan a continuar.
Asegura que no le importa lo que digan sus compañero, él es feliz bailando y seguirá haciéndolo tratando de ser siempre mejor.
La primera vez que se presentó en un festival de danza sus padres le preguntaron cómo se sintió, él respondió: “De maravilla en el escenario”.
La academia Milne tiene actualmente 10 varones como alumnos, de distintas edades y en diferentes niveles. El año pasado se graduaron tres varones de la institución.— Iris Margarita Ceballos Alvarado
