Científicos mexicanos investigan plantas medicinales no estudiadas anteriormente con el fin de desarrollar medicamentos contra la obesidad, específicamente que disminuyen el mayor número de células de grasa, como damos cuenta en la portada.
La información obtenida por los investigadores se dividió en dos categorías: plantas que han sido estudiadas y plantas que no.
“De la primera categoría identificamos trabajos realizados con aguacate, chile y calabaza, por ejemplo”, apuntó el líder de la investigación, Ángel Josabad Alonso Castro, quien agregó que del otro grupo fueron seleccionadas 15 especies para su análisis farmacológico, fitoquímico y toxicológico.
De ellas destacan variedades de nopal, el xoconoxtle, el nopal blanco, nopal de cochinilla, pero también el amaranto, la guanábana, y la hierba del sapo, entre otras.
“Son plantas que no se han aprovechado en la investigación. No es que se tengan en el olvido porque se utilizan en ciertas regiones y probablemente no se conocen en otras”, explicó el especialista.
“El xoconoxtle crece en zonas áridas en la región centro y norte del país. Del nopal blanco no se conocen con exactitud los componentes de esta planta, pero se han utilizado para el tratamiento de diabetes”.
El consumo del nopal ayuda a disminuir los niveles de azúcar en la sangre e incluso triglicéridos, mientras que de la hierba del sapo no hay muchos estudios.
