MÉXICO (Notimex).— En vísperas de que se cumplan 40 años del nacimiento del Proyecto Templo Mayor, el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma hizo un recuento de las investigaciones, como resultado de las cuales se han realizado 1,200 publicaciones sobre el tema.
Al ofrecer la conferencia “Si 20 años no es nada… ¿cuarenta sí lo son?”, Matos Moctezuma, investigador emérito del INAH, recordó que en este tiempo se han identificado siete etapas constructivas del templo de los antiguos mexicas.
La escultura monumental de la Coyolxauhqui, la Casa de las Águilas, los Templos Rojos, el Cuauhxicalco, el monolito de Tlaltecuhtli y una gran cantidad de ofrendas se cuentan entre los hallazgos más significativos.
Los trabajos de liberación del Templo Mayor y edificios circundantes se desarrollaron de 1978 a 1981, fase en que se pudo determinar cómo evolucionó la construcción desde un pequeño adoratorio de materiales perecederos.
En el auditorio que lleva su nombre en el Museo del Templo Mayor, el arqueólogo explicó que los mexicas consideraban ese monumento como centro del universo. Entre los primeros descubrimientos están los adoratorios a Tláloc y Huitzilopochtli, de la etapa más antigua (1390 después de Cristo); urnas funerarias con restos óseos y un Chac Mool.
“El par de dioses simbolizaba lo que sostenía a Tenochtitlan: por un lado Huitzilopochtli, dios de la guerra, la expansión y la obtención de tributo, y por el otro Tláloc, deidad de la lluvia y la fertilidad. En ellos se sustentaba el imperio: la agricultura y la guerra”.
De un vistazo
A pelear
En la tercera etapa constructiva (1430 después de Cristo) se hallaron ocho esculturas de barro que podrían representar a guerreros a los que combatía Huitzilopochtli.
Mictlán
En el norte del templo se localizó un edificio adornado con 260 cráneos que hace referencia al Mictlán, el lugar de la muerte, y los Templos Rojos, donde se halló pintura mural.
Más recientes
El 2 de octubre de 2006 se descubrió la escultura de Tlaltecuhtli, diosa de la tierra, y debajo de ella, cuchillos de sacrificio. En 2011 fue el edificio circular Cuauhxicalco, lugar de enterramiento de los tlatoanis.
