José Carlos Palacios Sommelier
Hola a todos. Les cuento que luego de un accidentado fin de semana en el tour vinos y amigos 2018 , donde viaja gente de la Península al Valle de Guadalupe, en Baja California, fui víctima de una gastroenteritis severa por la ingesta de algún alimento mal preparado o mal cocido o poco higienizado, con la consecuencia de quedar fuera de circulación, ingresado y con suero, más allá de estar muy lejos de casa. Ya en el reposo y luego de las medicaciones, alguien me dijo que era culpa del vino, y la verdad, no había probado una gota de alcohol, lo que me trajo a la memoria un artículo que hace tiempo quería escribirles sobre los vinos y cómo atacan y defienden a la flora intestinal y a los reflujos que se ocasionan por algún exceso de comidas o bebidas.
Volviendo al tema de los vinos, estos aportan una interesante batería de suplementos para reforzar el sistema digestivo. En cantidades moderadas, el alto nivel de antioxidantes hace que se pueda regenerar parte de algún tejido dañado.
El vino es capaz de relajar el esfínter que evita que suba el líquido al esófago y a la boca. Por eso es muy importante controlar la ingesta de alcohol y alternar con comida no muy pesada, para que se absorba parte del alcohol que se bebe y evitar el reflujo gástrico.
A mayor ingesta de alcohol, los tejidos del estómago o del esófago comienzan a perder fuerza y aunado a eso los ácidos propios del reflujo hacen que se comience a ulcerar el sistema digestivo con las graves consecuencias que eso lleva.
Los vinos son producto de una fermentación y en ella actúan las levaduras vivas que actúan en consecuencia para beneficio del cuerpo, pero en cantidades más elevadas, esas levaduras hacen que la bolsa del vientre se hinche y haga que los jugos gástricos tengan mayor campo de acción; al no tener nada de alimento en el estómago y solo tener alcohol, la mezcla del ácido clorhídrico y del etílico del vino hace que el daño sea mayor.
Para este fin de semana la recomendación será que busquen un buen vino suave, puede ser rosado o blanco abocado, uno de la zona de Rueda, España, o un pinot noir de cualquier país, o un tinto con características a frutos rojos.
Disfruten de estos días con una buena plática y recuerden que hay que cuidar el sistema digestivo y nuestra salud.
Beber una buena copa de vino al día va a proteger nuestro estómago, nuestro corazón y nuestra alma.
