Bronce nacional en Biología, de la Escuela Modelo
El joven Rafael Francisco Lope Herrera, alumno de tercero de preparatoria en la Escuela Modelo, obtuvo la medalla de bronce en la Olimpiada Nacional de Biología que se llevó al cabo en Chetumal, Quintana Roo el pasado mes de enero.
La presea se suma a otros reconocimientos que Rafael ha obtenido desde que cursaba la educación primaria en la escuela “Miguel Hidalgo y Costilla”.
Fue en esa época cuando obtuvo lo que considera su primer triunfo importante: el primer lugar estatal en la Olimpiada de Conocimiento Infantil, en 2012, y por el cual recibió el diploma de manos del entonces presidente Felipe Calderón.
Estando en la primaria también participó en la Olimpiada de Matemáticas “pero sólo llegué al nivel estatal”, dice el joven, quien también ha ganado concursos de ortografía y Química, este último hace un par de años.
Entrevistado en la Escuela Modelo, el joven —hijo de Rafael Lope Alcina y Valentina Herrera Piña— indica que en su casa siempre ha existido una especie de rigor académico para ser bueno en la escuela. “Pero la iniciativa como tal, de prepararse para poder triunfar, ha sido mía”.
“Siempre me ha gustado la individualidad y para los concursos la mayoría de las veces la iniciativa es mía”, indica el joven, quien para esta olimpiada recibió apoyo económico de la escuela para la compra de material para su preparación.
De hecho, él solo hizo los trámites para participar en la Olimpiada Nacional de Biología que organiza la Academia Mexicana de Ciencias. Primero participó en la estatal, quedando entre los mejores seis que conformaron la delegación yucateca.
La nacional se dividió en dos etapas: un examen teórico y otro práctico en laboratorio. “El examen teórico fue de nivel licenciatura y los instructores nos explicaron que no íbamos a saber todas las respuestas”, cuenta Francisco, quien sin embargo reconoce que eso fue lo que le gustó del concurso: que no se concentra tanto en el nivel de conocimiento que la persona tiene sino cómo lo usa y puede razonar los problemas que se le presentan.
A la segunda etapa solo pasaron 80, quedando eliminados 100. Entre los que pasaron a la siguiente fase estuvo Francisco y otros dos yucatecos.
Su interés por la Biología comenzó cuando estaba en tercer grado de primaria, cuando se encontró con un libro de Medicina de su tía que trabajaba como terapeuta. “Era un libro gigante, de los grandes que asustan a las personas y dije: me lo voy a leer, y leí los primeros capítulos y allí fue donde dije que la ciencia y el área de entendimiento del cuerpo humano es lo mío”.
Pero no sólo la ciencia es su pasión. También le interesa la diplomacia y prueba de ello fue su participación hace dos años en los Modelos de Naciones Unidas que se llevaron al cabo en la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), donde el Colegio Peninsular Rogers Hall fue la mejor delegación.
Todos estos logros le han llevado a plantearse estudiar Medicina, pero para desempañarse más por el lado de la investigación; Derecho, para contribuir al recurso legal del país, o en un futuro trabajar en Naciones Unidas.
Es tal su interés por el estudio que hasta sus momentos de esparcimiento tienen que ver con el aprendizaje. Por ejemplo, en las vacaciones pasadas, tras ver un documental sobre la historia de Estados Unidos, se aprendió los nombres de todos los presidentes de aquel país. “Eso fue mi diversión”.
Ese afán por el estudio también le ha traído algunos problemas. En la primaria, aunque no de forma severa, fue víctima de bullying. “No fue mi mejor etapa, porque mis compañeros no fueron las mejores personas conmigo. Sí tuve amigos, pero prefería mantener mi individualidad, porque a veces les molestaba que yo obtuviera calificaciones más altas que los demás”.
Cuenta que a sus compañeros también les molestaba y se hartaban cuando les platicaba sobre las cosas nuevas que había aprendido. “Creo que fue el primer despertar que tuve con la realidad: que no todos aprecian el valor intelectual de otras personas”.
Pero todo fue cambiando conforme avanzó en los grados de estudio.
“A partir de la secundaria la situación mejoró por completo. Encuentras personas adecuadas con quienes mantener una amistad, a quienes aprecio y me identifico hasta el día de hoy y ellos a mi”.— Jorge Iván Canul Ek
