Las Siervas de María ofrecen su servicio a la gente
Cuando la población duerme, las Siervas de María Ministros de los Enfermos salen de su convento para realizar su misión: cuidar a los enfermos en sus domicilios.
La congregación religiosa, fundada en Madrid por santa María Soledad Torres Acosta en 1851, llegó a Yucatán hace más de una centuria para proporcionar su servicio a la comunidad.
La congregación local ofrece atención a los enfermos graves y crónicos gracias a 12 religiosas enfermeras, quienes ven a Cristo en cada persona atendida.
“Nos dedicamos a cuidar enfermos en su domicilio por las noches gratuitamente”, explica sor Verónica Gutiérrez Ramírez, superiora local de las Siervas de María Ministros de los Enfermos. “Es un gran gozo poder ayudar a los que sufren”, indica de la labor que realizan con el cuidado de los cuerpos para salvar las almas, como dijo la fundadora de la obra.
Las religiosas tienen estudios de Enfermería, una formación en la que se mantienen actualizadas. Y como parte de la dinámica de servicio, las consagradas duermen de día.
Todos los días del año, las religiosas están al lado de la cama de un enfermo, administrando sus medicamentos y orando por ellos.
Los servicios se ofrecen de 8:30 p.m. a 6 a.m. por solicitud, sin importar la enfermedad, clase social y religión, detalla la superiora.
En 2017, la congregación atendió a 270 enfermos en domicilios, y a unas 700 en el dispensario. Este año han atendido a más de 200 enfermos y a más de 500 personas en su dispensario.
Además, de lunes a sábado dan comida a indigentes.
Los servicios se sostienen por la providencia de Dios y con el apoyo de la comunidad, dice sor Verónica Gutiérrez Ramírez.
La congregación desea vocaciones religiosas o de seglares que se quieran consagrar adheridos a la espiritualidad. Por ello, su proyecto es la formación de un grupo con 15 integrantes. El objetivo es prolongar el carisma.
Las religiosas llegaron a esta tierra en 1900, pero debido a la persecución religiosas se fueron a Estados Unidos. Retornaron a la capital yucateca hace 80 años y desde hace 70 años viven en el convento ubicado en la calle 30 entre 17 de la colonia García Ginerés.
Las religiosas se encuentran de fiesta en el jubileo del centenario del fallecimiento de la beata María Catalina Irigoyen Echegaray, española que fue religiosa de la congregación. La consagrada fue beatificada el 29 de octubre de 2011.
El lunes pasado, el arzobispo de Yucatán Gustavo Rodríguez Vega celebró una misa con motivo del inicio del año jubilar en la capilla de la congregación. Por su parte, el obispo auxiliar Pedro Mena Díaz oficiará misa de clausura del jubileo, el 10 de octubre a las 10 a.m. en la capilla de las religiosas.
Como parte la fiesta, en la capilla tienen expuesta una reliquia de primer grado de la beata, que se trata de un fragmento de hueso. Las personas que asistan a las misas en la capilla del convento podrán obtener indulgencia plenaria. Las misas se celebran de lunes a sábado a las 6:30 a.m. y los domingos, a las 8 a.m.
En las próximas semanas se estrenará una película sobre la vida de la fundadora de la congregación en el Foro Cine Colón.
Las personas que deseen colaborar con la obra lo pueden hacerlo en especie, con despensa y artículos de aseo, y en efectivo, para lo cual ofrecen recibos deducibles.
Por último, la religiosa exhorta a la comunidad a no olvidarse de sus enfermos.— Claudia Sierra Medina
