Cumple Impulso Universitario 20 años de labores

La asociación Impulso Universitario celebró anteanoche su vigésimo aniversario con la cena “Oportunidades que trascienden”, que tuvo como fin recaudar fondos para su programa de becas.

La cena de gala, en la que destacaron momentos muy emotivos, tuvo lugar en la hacienda San Diego Tixcacal, con 620 asistentes que con su donativo garantizaron un año de estudios a más de 60 jóvenes de la asociación civil. Asistieron artistas, reconocidos deportistas, políticos y conocidos empresarios, que comenzaron a llegar a las 8 de la noche, para una misa de aniversario que el padre José Iván González Aguilar ofició en la capilla de San Diego de Alcalá.

Finalizada la ceremonia eucarística, los asistentes se trasladaron a la hacienda, en cuya entrada se instalaron mamparas con imágenes de los 20 años de la asociación y testimonios de algunos becarios. Destacaban los recuerdos del sacerdote Jorge Antonio Laviada Molina, exrector del Seminario de Mérida y fundador de Impulso Universitario.

Por allí se vio pasar a figuras públicas como la secretaria estatal de Educación, Loreto Villanueva Trujillo, quien acudió en representación del gobernador Mauricio Vila Dosal, y Julio Sauma Castillo, secretario de participación ciudadana del Ayuntamiento, quien asistió en lugar del alcalde Renán Barrera Concha, así como Álvaro Juanes Laviada y Mario Martínez Laviada, sobrino y amigo personal del padre Laviada Molina y cercanos colaboradores del gobernador y el presidente municipal, respectivamente.

También estuvieron los “embajadores de la cena” Sandra Nikolai Gutiérrez Martínez de Molina, reconocida pintora y principal impulsora del evento “El Arte por la Educación”, una de las más importantes fuentes de promoción y financiamiento de Impulso Universitario; los deportistas olímpicos David Mier y Terán Cuevas y Rómmel Pacheco Marrufo, y las artistas Salomé Sansores “Chepita Kakatúa” y Andrea Herrera.

Para las 10 de la noche, cuando la mayoría había ocupado su lugar bajo una carpa decorada con luces, se proyectó un vídeo sobre la labor de Impulso Universitario, que en veinte años ha otorgado 1,211 becas a igual número de jóvenes, con la suma de más de $100 millones recaudados. Actualmente cuenta con 292 becarios activos, de los cuales el 82% es del interior del Estado.

Bienvenida

Posteriormente, Eduardo Lizarraga Peniche, presidente de la asociación y amigo cercano del padre Laviada Molina, dio la bienvenida a los asistentes:

“Nos encontramos aquí reunidos siendo testigos de los frutos buenos de este árbol bueno. Sabemos de la bondad de este árbol porque conocemos la procedencia de la semilla, a muchos de los aquí presentes nos ha tocado la bendición de ver nacer la semilla en una tierra fértil. Hemos visto crecer su tronco, multiplicar sus ramas, mudar sus hojas y disfrutar sus frutos, como una vez dijo (el fallecido padre) Jorge (Laviada Molina): ‘lo verdaderamente grande nace de orígenes pequeños que con constancia van desarrollando sus potencialidades hasta alcanzar dimensiones insospechadas’”.

Emotiva historia de vida

La parte más emotiva llegó con el testimonio del becario Oséas Xool Chi, alumno de la licenciatura en Enfermería, quien no aguantó el llanto al contar cómo llegó Impulso Universitario a su vida.

Vecino de la comisaría de Kancab, a 25 minutos de Tekax, en el sur del Estado, relató que en su último año de secundaria no tenía en mente seguir estudiando, pues en su comunidad se acostumbra que el varón acompañe a su papá a las labores de la milpa y la mujer se prepare para casarse. “Yo quería seguir estudiando, pero sabía que mis papás me iban a decir que no”.

Por ello, empezó a juntar su gastada y hasta se iba a chapear para ganar dinero. “Un día (con seis amigos) fuimos a inscribirnos en el bachiller y pasé el examen y me sentí muy feliz, fui a contárselo rápidamente a mis papás y me dijeron: ‘¿por qué presentaste examen? Nosotros no te vamos a apoyar. No puedes seguir estudiando’, me dijo principalmente mi papá. Y mi mamá me dijo: ‘No te preocupes, si vas a trabajar, yo también voy a trabajar para que puedas estudiar’, y fue cuando mi mamá empezó a trabajar limpiando casas y lavando en Tekax, y gracias a Dios pude concluir mi bachiller”.

La historia se repitió al concluir el bachillerato. Con un nudo en la garganta relató que su papá siempre decía que “nosotros no podemos continuar nuestros estudios porque somos de un pueblo, y con más razón le dije que yo sí puedo, que sí puedo seguir estudiando”.

Fue su madre quien una vez más le brindó apoyo, y así se pudo matricular; pero a unos tres meses de terminar el primer año de la carrera, su madre se enfermó y la tuvieron que operar.

“Yo sentí que era el culpable de que le haya pasado eso porque por mí estaba trabajando para ayudarme a costear mi colegiatura”, dijo llorando. “Me sentí muy mal, y ya no quería seguir estudiando, la acompañé al hospital O’Horán, allí estuve tres días con ella”.

Contó que estaba decidido a dejar la escuela hasta que una persona le dijo que no tirara todo a la basura y que reconociera el esfuerzo de su madre. Justo en esos días vio un anuncio de Impulso Universitario en el Diario y decidió solicitar la beca, la cual se le otorgó.

“Impulso Universitario estuvo en mi vida cuando más lo necesitaba, porque aprendes a luchar cuando hay necesidad. Fue esa mano que me dijo: ‘yo te puedo ayudar’. Impulso Universitario ha significado mucho para mí porque no solo te ayuda económicamente sino también emocional, moral y humanamente. Allí conoces a personas muy buenas que se convierten en tu familia, eso es Impulso Universitario”.

Al finalizar su testimonio, Teresita Chi Bacab, su madre, subió al escenario y lo abrazó fuertemente, emocionando aún más a los asistentes, muchos de los cuales les prodigaron prolongado aplauso de pie.

Más testimonios

En la velada también se escucharon mensajes de la egresada de la octava generación Fátima Gamboa Estrella, quien contó su vida como si fuera la historia de la siembra de una milpa, y del consejero Fernando Rivas Acevedo, así como agradecimientos a empresas patrocinadoras del evento y las actividades regulares de la asociación, entre éstas Grupo Megamedia.

Durante la cena, que amenizó la voz de la exbecaria Andrea Vázquez y un grupo de músicos que tradicionalmente apoyan los eventos de Impulso Universitario, se proyectaron otros vídeos con testimonios de muchas personas sobre sus experiencias en Impulso y con el padre Laviada Molina, entre los que destacaron las palabras del exbecario Antonio Salazar Chi, actual alcalde de Chapab de las Flores.— Jorge Iván Canul Ek