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“Sin tí, Espíritu Santo, Josué Emmanuel Suaste Vargas no habría escuchado el llamado y no hubiera respondido al mismo”, afirmó el obispo auxiliar, monseñor Pedro Mena Díaz, durante la ceremonia de ordenación sacerdotal del diácono, perteneciente a la congregación de los Misioneros del Espíritu Santo, celebrada ayer por la noche en la iglesia de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote.

“Sin tí, Espiritu Santo, no sería diácono y tampoco sería presbítero a partir de hoy”, confirmó.

“Sin tí, Espíritu Santo, no dará el fruto que se espera de él. Pero sabemos, Espíritu Santo, que así como reconoció Jesús en la sinagoga que tú lo ungías y lo mirabas, y todos lo aprobaban, contigo Espíritu Santo Josué Emmanuel será tu misionero que recibirá por servicio fiel y entrega generosa la aprobación de Dios, de la Iglesia y el pueblo fiel”, declaró monseñor Mena Díaz en la ceremonia eucarística.

Al inicio del sermón agradeció a la familia del diácono su generosidad, al dar un hijo al servicio de Dios, principalmente en estos tiempos tan difíciles para responder al llamado del Señor.

“Serás desde hoy reflejo de nuestro padre Dios y desde el fondo de tu corazón tienes que tratar a todos con lazos de cariño y cadenas de amor para servir”, aconsejó.

“Si no es así, estimado Josué, no dejes que te llamen padre”, exhortó.

El prelado reflexionó sobre la preparación que tuvo el diácono y entorno a los signos vividos el 4 de mayo, durante la solemne eucaristía de beatificación de Concepción Cabrera de Armida, en la Basílica de Guadalupe en la capital del país.

La misa también incluyó enseñanzas y encomiendas espiritual para que la beata inspiradora de las obras y de la familia lo guíe para ser siempre discípulo.

El prelado presidió la misa en la que confirió el ministerio sacerdotal por primera vez.

La parroquia del fraccionamiento Francisco de Montejo que dirigen los Misioneros del Espíritu Santo fue también por primera vez sede de una ordenación sacerdotal con la ceremonia del joven yucateco.

La misa se inició con la bienvenida que dio el padre Leonardo Pizano, párroco de la sede, y continuó con el baile de la mestiza, en el que se presentaron ofrendas de Yucatán que incluyó dulces y panes tradicionales.

El padre Ricardo Paéz Moreno, superior provincial, llamó al diácono al altar y pidió que lo ordenaran sacerdote digno.

Posteriormente, representantes de la comunidad de Nuestra Señora de la Consolación (Monjas), Comalcalco, Tabasco y San José Altillo, de Ciudad de México, dieron testimonio de que el diácono es digno al orden.

Luego la familia bendijo al diácono antes de iniciar el rito de ordenación que incluyó interrogatorio del obispo, letanías cantadas, imposición de manos del obispo y los celebrantes.

Después de la ordenación el nuevo sacerdote fue revestido con los ornamentos sacerdotales por su familiares, con la ayuda de los padres José Bastarrachea y David García Misioneros del Espíritu Santo.

El sacerdote celebrará hoy su primera misa a las 12 del día en la misma parroquia.

La misa fue concelebrada por los padres Daniel Rivera, superior general de los Misioneros del Espíritu Santo; padres Óscar Viñas Olvera y Antonio Escalante Pantoja, entre otros sacerdotes diocesanos y miembros de la congregación.

A la celebración asistieron personas de varias comunidades del estado.— Claudia Ivonne Sierra Medina

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