La crisis sanitaria ha llevado a muchas empresas a replantear su giro de negocios. Una de ellas es una productora de calzado deportivo sostenible con sede en Rosenheim, Alemania, cuyo personal ahora se dedica también a la confección de cubrebocas.
Las mascarillas que han entrado al catálogo de la firma están hechas de retazos de tela y en su realización intervienen becarios.
Las autoridades de numerosas entidades —entre ellas las de Yucatán— han recomendado el uso de cubrebocas de tela, no médicos, en el espacio público como medida adicional para la prevención de contagios. El empleo de este artículo debe complementarse con el lavado frecuente de manos, el uso de gel antibacterial y el mantenimiento de la sana distancia.
