¿Te has preguntado cómo eran las vacaciones de verano en los 90?
En el puerto de Progreso las familias abarrotaban el malecón, en donde podían disfrutar la presentación en tarimas de cantantes y animadores locales y nacionales. El ayuntamiento progreseño calculó que el puerto recibió entre julio y agosto de 1990, unos 350,000 paseantes.
Para los empresarios hoteleros, la temporada veraniega y la visita de los vacacionistas indicaba que tendrían “cupo completo” desde el inicio de la temporada.
En la avenida principal del malecón se podía observar el “embotellamiento” causado por los vehículos y los miles de paseantes. Sin duda, el centro indiscutible de la atención de los vacacionistas eran los carritos de los vendedores ambulantes, quienes recibían cientos de visitas diarias, sobre todo los que vendían paletas, granizados, cocos helados y aguas frescas.

Las familias disfrutaban de los días soleados y la brisa marina, caminando por el malecón o nadando en el mar. Otros realizaban deportes acuáticos, paseaban en bicicleta y algunos más navegaban en veleros. Los más pequeños se divertían jugando en la arena.
No faltó la reunión tradicional de las familias y amigos para comer pescado frito, mientras disfrutaban de los espectáculos en el malecón.
Un dato curioso es que el verano de 1990 tuvo como característica que se registró escasez de tortillas en todo el Estado, por lo que los vacacionistas en esa ocasión tuvieron que almorzar el tradicional pescado frito, pero acompañado de pan francés.
¿Recuerdas cómo eran los veranos en la costa yucateca?
Información e imágenes: Megateca
