El confinamiento impulsa la venta de los “tuppers”
SILVER SPRING, Maryland (AP).— Tupperware se apoyó en las reuniones sociales para impulsar su crecimiento a mediados del siglo XX. Ahora es el distanciamiento social el que fomenta sus ventas.
La crisis en la industria restaurantera se ha traducido en bonanza para Tupperware, ya que millones de personas están abriendo otra vez sus libros de cocina y buscando qué hacer con las sobras de comida. La respuesta fue nuevamente Tupperware, que de repente se convirtió en una marca reconocida, cinco décadas después de lo que parecían ser sus días de mayor gloria.
La compañía estaba agonizando, con un crecimiento negativo de ventas en cinco de sus últimos seis años, una tendencia que parecía acelerarse en 2020.
No más fiestas
Atrás había quedado el auge de las Fiestas Tupperware, que se efectuaron por primera vez en 1948 y en las que a las mujeres se les daba la oportunidad de administrar su propio negocio.
El sistema funcionó tan bien que tres años después Tupperware decidió retirar sus productos de las tiendas. Pero la compañía comenzó a atravesar problemas a medida que más familias dejaban de preparar la cena y salían con mayor frecuencia a los restaurantes.
Y entonces llegó la pandemia. Las ganancias de Tupperware en el último trimestre se cuadruplicaron hasta alcanzar los 34.4 millones de dólares.
La explosión de ventas tomó a casi todos por sorpresa y las acciones de Tupperware Brands Corp., que han ido en aumento desde abril, ya subieron un 35 por ciento hasta llegar a su precio más alto del año. Los títulos que en marzo pasado valían un dólar cerraron hace unos días en 28.80 dólares.
Tupperware se distingue de la mayoría de las otras compañías que han prosperado en la pandemia. A diferencia de Netflix, Amazon e incluso el sitio de apuestas DraftKings, la empresa no depende de una plataforma de alta tecnología.
Sin embargo, no está sola. La fabricante de juguetes Hasbro reveló en días pasados que su división de juegos, que incluye los de mesa como Monopolio, aumentó un 21% sus ingresos.
El director general de Tupperware, Miguel Fernández, señala que la compañía, con sede en Orlando, se ha inclinado más por las ventas digitales en beneficio de quienes permanecen en casa para prevenir el contagio del coronavirus. También destaca una “mayor demanda de los consumidores”.
A principios de este año, la firma había iniciado una campaña de transformación. Fernández fue designado para asumir el cargo en marzo, cuando las infecciones de Covid-19 comenzaban a propagarse en Estados Unidos.
