Susana Alexander y Silvia Kater en una escena de la obra “Las dos alegres consuegras” que se presenta a partir de este sábado 30 a las 6 p.m.

Susana Alexander Silvia Káter ya son “consuegras”

Si de por sí ver por separado a Susana Alexander y Silvia Káter es un deleite, tenerlas juntas en “Las dos alegres consuegras” es un regalo.

Ambas comparten una sólida trayectoria, raíces judías, un sentido del humor privilegiado y se admiran y se echan flores, pero nunca habían trabajado juntas.

La idea de reunirlas fue idea de la hija de Susana, la bailarina Tatiana Zugazagoitia, quien desde hace varios años reside en Mérida.

“Son como muy parecidas”, me dijo, “y como yo iba a estar en Mérida…”, cuenta Susana.

“Yo conozco a Susana como espectadora, viajaba a Ciudad de México a ver sus obras, hasta me colé una vez a su camerino, y ya de manera más personal cuando vino a Mérida hace muchos años invitada por el teatro El Tinglado, pero fue un acercamiento breve”, rememora la actriz argentina.

“La admiro en todos los aspectos, es una actriz muy versátil que además canta muy bien y poca gente lo sabe”.

Por su parte Susana solo había visto a Silvia en dos monólogos, “Las huellas de Goliat” y “Don Quijote, historias andantes”, pero le parecía muy graciosa.

“Me gusta trabajar con gente que sabe lo que está haciendo”, afirma.

Ya estando Susana en Mérida, ambas actrices comenzaron a “inventar” un divertimento, crearon sus personajes e hicieron una escaleta (guía) para tener la libertad de hacer algo muy lúdico, con mucha improvisación, “no es algo que nos hayamos aprendido de memoria, es de espíritu fresco y espontáneo”, cuenta Silvia.

No hermanas

Decidieron que serían consuegras, no hermanas, no primas, porque ser consuegras les dio una connotación por un lado áspera en la sobreprotección hacia sus hijos, y al mismo tiempo son mujeres que comparten edades y familia.

“Pasamos una tarde de limar asperezas y compartir intimidades”, dice Silvia, que eligió para su personaje el nombre de “Rosita” por “espinosita” y Susana es “Sarita la curiosita” (tuvo 50 amantes por “curiosidad”).

Por las confesiones y picardías que comparten las consuegras, las actrices dicen que la obra es apta para adultos y adultos mayores “de mente abierta”.

Silvia destaca que aunque la transmisión de la obra comenzará el sábado 30 a las 6 de la tarde, el público tendrá 48 horas para ver la función (se puede ver una sola vez por boleto pagado, en un solo dispositivo), así que se puede elegir el horario que más convenga.

“El problema con el streamig es eso, que si te dicen que es a las 8 de la noche a lo mejor a esa hora no puedo, a mí lo que más me interesa es el público, en teatro lo más importante es eso, el público, así que buscamos una plataforma (boletia.com) que nos dio esas facilidades, y es muy fácil acceder”, explica Susana Alexander, quien se autonombra “la reina del streaming”.

“Yo ya no me salgo de allá, tengo espectáculos para todo el año y me pueden ver en todo el mundo. De hecho siempre en Boletia estaré presentando el 14 de febrero ‘Aquí estoy amor’, de poesía de Neruda, Sabines, Castellanos, Said y Brecht”.

Los boletos para ambas obras tienen el mismo precio, 150 pesos, y se adquieren a través de Boletia.com.

Una probadita de “Las dos alegres consuegras” se puede ver en https://www.youtube.com/watch?v=Tvnxg2fOdWg.— Patricia Garma Montes de Oca

 

“Van a ver a dos actrices muy colmilludas divirtiéndose en su oficio, subirse al escenario para mí es la hora del recreo”, dice Susana Alexander

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