El amor presenta cuatro elementos básicos, comunes
El maestro Felipe Ahumada Vasconcelos compartió el pasado 14 de febrero la cápsula en “Miradas en el tiempo” de ProHispen con motivo del Día de San Valentín:
“Como es ya tradicional, el 14 de febrero celebramos el día del amor, y más allá del amor a la pareja que suele festejarse con más júbilo, les invito a considerar un amor que tenemos en común quienes tenemos el privilegio de vivir en este maravilloso estado: Yucatán,
“He construido esta reflexión a partir del libro “El arte de amar” de Erich Fromm; según este notable psicoanalista, el amor tiene cuatro elementos básicos, comunes a todas formas de amor: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento.
“El cuidado supone una preocupación activa por la vida y el bienestar de lo que amamos.
“La responsabilidad, por su parte, es un acto enteramente voluntario que constituye nuestra respuesta a las necesidades expresadas o no del objeto de nuestro amor: ser responsable significa estar listo, dispuesto a responder, respetar no solo no obstaculiza sino que es preocuparse por el crecimiento y el desarrollo de aquello y aquellos que amamos.
“¿Y qué es el conocimiento? Constituye un aspecto del amor, no se detiene en la periferia sino que penetra hasta el meollo.
“Si alguien nos preguntara si amamos a Yucatán, estoy seguro de que nuestra respuesta inmediata y de corazón sería un ¡sí!, rotundo, pero a partir de estos cuatro elementos: cuidado, responsabilidad, cuidado y conocimiento, el sí inmediato y felizmente irreflexivo, cobra mayores matices que nos ayudan a definir qué tan profundo es ese amor por esta tierra que habitamos.
“Si el cuidado supone, como hemos dicho, una preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos, cabría preguntarnos ¿qué tanto nos preocupamos por estos aspectos? Cosas tan sencillas como no contaminar el ambiente con basura, con gases tóxicos de motores mal afinados, reductos de comida en las playas o ruidos estrepitosos, entre muchas otras cosas, podrían darnos un índice de nuestra preocupación al respecto.
“La medida de nuestra responsabilidad frente al Yucatán que amamos, podría reflejarse en qué tanto estoy dispuesto a participar, a hacerme presente en la vida comunitaria, en la solución de los problemas que nos afectan a todos y a todas, en la medida en que el respeto supone reconocer que si bien mis necesidades cuentan y reclaman satisfacción, el atenderlas no debe hacerse pasando por encima de las necesidades y los derechos de los demás y, en la medida de lo posible, promover estos derechos y alentarlos.
“‘¿Qué tanto es tantito?’ Solemos decir ante la tentación de ofrecer una gratificación para evitarnos una multa o agilizar un trámite, “pero si todos lo hacen” es otra justificación; conste que no estoy juzgando ni acusando, solo estoy proponiendo indicadores para reconocer qué tanto amamos a nuestro estado en su vida comunitaria, en su orden social.
“El conocimiento es otro elemento para conformar el amor pleno. Es importante saber para alimentar sanamente nuestro orgullo, el reconocimiento nacional e internacional que tiene Yucatán por su arte y su cultura, su música, su gastronomía, sus prendas de vestir: el hipil y la guayabera; saber también que nuestro Estado, el nivel de la ciencia y la tecnología que se desarrollan en sus centros de educación superior y en sus instituciones de investigación, es referencia constante en varios campos del saber.
“El conocimiento supone también estar consciente de la diversidad étnica que nos enriquece, desde luego, la población maya y la comunidad árabe, pero además los grupos de población que conforman chinos, coreanos, alemanes, franceses, canadienses y norteamericanos; algunos de ellos de varias generaciones que tienen ya, orgullosamente, la nacionalidad mexicana en el estado de Yucatán, y solo por nombrar los más significativos en número.
“A veces nos olvidamos de la importancia de la lengua maya como un elemento constitutivo de la cultura de Yucatán, y quizá desconocemos que además de la maya yucateca, en nuestro Estado hay —aunque en muy poca medida en relación a aquella— hablantes de otras lenguas indígenas, como son la chol, zapoteca, náhuatl, mixe y tzeltal.
“También nos sorprendería saber, según algunos datos reportados, que en Yucatán existen unos 145 grupos, religiones o sectas relacionadas con el clero, la divinidad y el futuro espiritual, independientemente de la religión católica.
“Mucho más podría decirse en torno al tema, pero conformémonos por ahora con esta conclusión: si el amor es cuidar, respetar, ser responsable y conocer, queda esta reflexión para que el 14 de febrero, día del amor, amemos y sigamos creciendo en nuestro amor a esta tierra de privilegio”.
“Según Fromm, el amor tiene cuatro elementos básicos… cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento”.
