Rob Myers

Louis Armstrong abrió el horizonte para la trompeta

Rob Myers no recuerda cuándo fue la primera vez que escuchó una interpretación de Louis Armstrong; ríe cuando dice que siempre ha sabido de él, “es algo así como eterno”. Pero sí sabe que todos los trompetistas después de “Pops” han recibido su influencia, aunque no estén al tanto de ello.

A Armstrong se le debe un cambio en la manera de tocar la trompeta más allá de la técnica: “Ser protagonista y tocar con mucho carisma, personalidad”, explica el maestro Myers, trompeta principal de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY).

Sin él, añade, no se explica la existencia de figuras como Miles Davis o Wynton Marsalis e, incluso, en la música latina “un trompetista o un solo de trompeta prominente viene directo de Louis Armstrong; él cambió todo eso para nosotros”.

“Antes de él con la trompeta no se tocaban notas muy agudas como las que se escuchan en casi toda la música de hoy. En mucha música latina, como en la salsa, se tocan notas muy agudas pero líricas y bonitas; él fue el primero en hacerlo bien”.

“Estupendo”

De formación clásica, Myers señala que “cualquier música que sea buena me gusta”, de ahí que reconozca en “Satchmo” a un intérprete “estupendo, tenía una forma supernatural de tocar, un sonido impecable, vibrato, estilo; te está hablando, cantando a través de la trompeta; si falla una nota es parte de la frase (ríe), no hay nada que suene mal cuando él toca”.

Según indica, los actuales ensambles de jazz le deben a Armstrong que la trompeta ocupe “un rol de instrumento técnico y también de voz”, porque “Pops” también era cantante y su estilo de tocar era muy vocal.

“Antes, la trompeta era un instrumento que imitaba al violín, la flauta o el piano: muy técnico, muchas notas. Cuando Louis Armstrong empezó a ser más popular, el estilo cambió a mucho más vocal”, explica.

“En los siglos XVII y XVIII, en el período barroco, la trompeta imitaba la voz humana, como en las arias de Telemann, Haendel, Scarlatti; la voz soprano y la trompeta estaban en la misma línea (melódica). A finales del siglo XVIII y en el siglo XIX eso ya no era la moda; con Louis Armstrong toma forma de nuevo”, señala.

“Se nota cuando canta que es trompetista y cuando toca la trompeta que es cantante. Es algo muy bonito”.

Entre sus interpretaciones favoritas de “Satchmo” Myers menciona “Ain’t misbehavin”, “Hello Dolly”, con Ella Fitzgerald y “What a Wonderful World”.

Y aunque el repertorio del instrumentista de la Sinfónica de Yucatán es clásico y barroco, admite que Louis Armstrong también tiene una lección para él: “Atreverse a tocar con estilo, a decir algo cuando tocas, hay que ser protagonista si vas a tocar, si no ¿para qué? Una articulación distinta, un vibrato distinto, hacerlo interesante. Eso viene de ‘Pops’”.— V.B.M.

 

De un vistazo

Ejemplo a seguir

Rob Myers, trompeta principal de la Sinfónica de Yucatán, dice que el papel protagónico que Louis Armstrong dio al instrumento despertó el interés de músicos en hacer carrera como solistas de la trompeta, que antes estaba muy anclada en la banda u orquesta. “Él tenía mucho éxito, ganaba mucho dinero y hacía que otra gente ganara mucho dinero…”.

Cambio de opinión

Cuenta que en una entrevista Wynton Marsalis confesaba que cuando era un joven estudiante en Nueva York, en la década de 1970, la música de Louis Armstrong se consideraba pasada de moda. Pero años más tarde, ya adulto, al escucharla de nuevo pensó: “Lo hubiéramos tomado mucho más en serio”.

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