Aniversario 25 de la Universidad Marista de Mérida

La Universidad Marista comenzó la conmemoración de sus primeros 25 años de existencia en Mérida cobijada por sus fundadores, sus rectores, profesores, alumnos y guías sacerdotales que siguen fielmente la filosofía educativa de San Marcelino Champagnat, creador de la familia marista en el mundo.

El primer evento de esta conmemoración consistió en la celebración de una misa de acción de gracias que oficiaron el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, exalumno marista de la Vidriera de su natal Monterrey; el capellán de la universidad privada, padre Jorge Carlos Menéndez Moguel (padre “Manito”), y los confesores, padre Esteban Anaya Morales, religioso del oratorio de San Felipe; y el primer capellán de la misma UMM, padre Emilio Suberbié Aguirre, misionero del Espíritu Santo, en la que estuvo como invitado especial el gobernador Mauricio Vila Dosal, exalumno marista.

La emoción y el orgullo de la familia marista empezó con un recuento del trabajo realizado en Yucatán a cargo del hermano Hugo Rivera Herrera FMS, superior de la comunidad marista de Mérida, aumentó durante la develación de la placa dedicada a los fundadores de esta casa de estudios convertida hoy en una de las mejores del Estado y del sureste mexicano, como la calificaron el gobernador y Rivera Herrera, respectivamente, y terminó con un acto de gratitud, reconocimiento y devoción con el encendido de veladoras y la firma de los asistentes en una enorme lona del recuerdo del 25o. aniversario de la UMM.

Hubo discursos del hermano Hugo Rivera, del actual rector Miguel Baquedano Pérez; del fundador e impulsor de este proyecto educativo hermano marista Manuel Franco Jáuregui, llamado cariñosamente “Chiquilín”; y del gobernador Vila Dosal.

Un huarache especial

Con su peculiar sencillez, “Chiquilín” motivó aplausos cuando nombró a los fundadores vivos y fallecidos, entre ellos el licenciado Jorge Rubén Muñoz Menéndez (fallecido el 8 de abril de 2013), y entregó sendos recuerdos al primer rector de la Universidad Marista de Mérida, Juan Carlos Seijo Gutiérrez, y al rector actual, maestro en Impuestos Miguel Baquedano Pérez.

Al primero le entregó una réplica de un huarache marista en forma de trofeo, según explicó, para que siga el camino como lo hizo en su gestión de primer rector y porque fue el motor incansable de la universidad junto con el equipo directivo, personal docente, administrativo y de mantenimiento; el segundo regalo fue un delantal que entregó al actual rector porque esta prenda es símbolo de servicio, de trabajo y quien lo porta recorre toda la casa para ayudar a todos y es lo que ha hecho y seguirá haciendo el maestro Miguel en estos 13 años que está al frente de la rectoría y los que años que vienen.

El gobernador Vila Dosal, quien estudió la licenciatura en Derecho en esta universidad, destacó el crecimiento impresionante del edificio de esta universidad católica privada y recordó que recibió una beca cuando falleció su padre, lo que le permitió terminar su carrera profesional y por ello estaba muy agradecido con la familia marista.


El rector Baquedano Pérez recordó dos frases que marcan su trabajo diario en esta universidad. La primera es de Nelson Mandela, quien dijo que “el arma más poderosa para cambiar el mundo es la educación”; la otra, es de San Marcelino Champagnat: “para educar hay que conocer y amar, y amar a todos por igual”.

Recordó que el 2 de septiembre de 1996, con un ambiente de 35.3 grados de temperatura, “22 hombres con convicción de acero dieron pasos firmes hacia la construcción de utopías, a la búsqueda de horizontes que permitan como sociedad buscar un estado justo, buscar una sociedad solidaria, fraterna y responsable. Y 142 jóvenes con ilusiones, nerviosos, inquietos, aceptando el reto y confiando en la educación marista iniciaron el curso escolar en la universidad”.

La familia Marista, hoy

Así, “164 corazones latieron a un mismo ritmo, con fuerza, con esperanza y hoy a 25 años de distancia, la familia marista es 100 veces más grandes. Hoy tiene una matrícula de 3,050 alumnos y han egresado de sus instalaciones más de 7,000 profesionistas, mujeres y hombres que no los detiene la apatía, que están dispuestos a erigirse como constructores de puentes, de luchar por reducir el escándalo de las indiferencias y las desigualdades, para recordar siempre que la generosidad no sustituye la justicia y que hoy más que nunca se requiere una sociedad donde a todos y todas se les mire con dignidad”, indicó.

El hermano marista Franco Jáuregui agradeció a sus compañeros de camino haber corrido el riesgo y dar su vida al proyecto educativo, donde los laicos maristas montejistas son los protagonistas. Y nombró a la Junta de Gobierno con la familiaridad con la que los conoce empezando por Lucy, César Briceño, Ricardo Abraham, Eduardo Muñoz, Jorge Carlos Patrón, Tony Buenfil, Chipo Castellanos, Fito Gasque, Julio Segovia Sosa, Luis Medina Cantillo, Mario Peniche, Mauricio Tappan, Moncho López Gual, Víctor Buenfil, Xavier Abreu, don Pablo Hernández, Juan Carlos Seijo, Julián Cuevas, Padre Manito, los hermanos Miguel López y Abelardo Leal y dos entrañables amigos, don Luis Ramírez y Jorge Muñoz, quienes desde el cielo siguen bendiciendo la Universidad Marista, lo que hizo que surgieran emotivos aplausos de reconocimiento a estas personas.

“La historia marista está llena de nuevos comienzos, convencidos que no son nuestros caminos los que recorremos, ni somos nosotros quienes decidimos el destino, nuestra vocación es ponernos en camino y escuchar a Jesús que nos dice ven y verás. Y esta mañana (por ayer) llenos de gratitud seguimos caminando y escuchando, por eso iniciamos con la eucaristía. La fraternidad, sencillez y servicio seguirán siendo los rasgos de nuestra universidad e inspirados en María, hermanos maristas y laicos salgamos presurosos a encontrarnos con tantos jóvenes que nos esperan para darles nuestro ejemplo y palabra de cuánto lo ama Jesús”.

“Chiquilín” pidió a la comunidad marista que “enfrentemos juntos los desafíos de nuestro mundo caminando juntos”.

Colaborador de Diario de Yucatán y Grupo Megamedia desde 1998. Ha desempeñado diversos cargos en Mérida, interior del Estado y Campeche. Actualmente es subdirector editorial y editor en jefe de yucatan.com.mx