La OSY se lanza con Schubert y el Sordo de Bonn
Como “dos catedrales sinfónicas” define el director de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, Juan Carlos Lomónaco, las obras que interpretarán este fin de semana.
El programa contempla la Sinfonía No. 8 de Schubert, conocida como “Inconclusa”, y la Sinfonía No. 7 de Beethoven, uno de las más admiradas por el público, y de la cual resalta el Allegro, que desde su estreno sorprendió y gustó, y hasta hoy cautiva a quien lo escucha.
Juan Carlos Lomónaco detalla que Schubert compuso la Sinfonía No. 8 a los 25 años, en 1822, y está compuesta de dos movimientos, pues aunque inició el tercer movimiento nunca continuó la obra, sin embargo, sí escribió la Sinfonía No. 9, conocida como “grande”, la cual considera bellísima.
Los dos movimientos de la No. 8, señala que son famosísimos y hermosos, y un detalle interesante es que si el compositor hubiera hecho una sinfonía completa de la octava, hubiera terminado siendo otra sinfonía grande, pues tan sólo los dos movimientos que terminó tienen una duración de 25 minutos, la misma duración que tienen muchas sinfonías de Mozart o Haydn.
Indica que esto refleja la dualidad de Franz Schubert, que algunos dicen que no se encontraba a sí mismo, respecto a si era clásico o romántico, aunque el director de la OSY no duda en que era romántico, y no sólo eso, sino que resalta que deja un legado del expansionismo de las sinfonías que continúa Anton Bruckner y luego Gustav Mahler, una referencia de cómo se extienden las sinfonías de grandes dimensiones.
Prueba de ello es la octava, y la novena “la grande”, que dura 45 minutos, de manera que maneja este concepto de la expansión de la sinfonía.
Destaca que esta obra que interpretarán de Schubert es una joya, y una de las más conocidas del compositor, el hecho de que sea inconclusa la hace más llamativa y “es una belleza”.
Señala que el compositor es uno de los transitorios que iniciaron el Romanticismo junto con Beethoven, y como ya ha citado, uno de sus grandes aportes es la expansión de la Sinfonía.
La selección de esta obra para el segundo programa de la temporada se debe a la intención de elegir obras que gusten al público, pero también de mantener el dinamismo de la orquesta y mantener un crecimiento discreto de la misma, por lo que ya la Orquesta tiene a los tres trombones, dos trompetas, dos cornos, y poco a poco se va expandiendo la cuerda para irse acercando al número que antes se tenía.
Por el momento en el escenario se tienen entre 45 y 48 músicos, lo que permite llegar a este tipo de repertorio.
La séptima
En la segunda parte del concierto se interpretará una de las grandes catedrales sinfónicas de todos los tiempos, la Sinfonía No. 7 de Beethoven, que se presenta por primera vez en 1813 con mucho éxito, y en aquella ocasión se repitió el famoso Allegretto del segundo movimiento.
Recuerda que cuando el compositor escribió esta obra, según los datos históricos, ya estaba totalmente sordo, y sin embargo, hace una sinfonía con una orquestación clásica, pero el poderío que logra es tan sorprendente, y es una pieza tan vigorosa que Wagner la describió como “la apoteosis de la danza”.
La Sinfonía No. 7 de Beethoven Lomónaco siente que es una de las más admiradas del compositor después de la Quinta y la Novena.
Explica que en las sinfonías del compositor se nota claramente el proceso emocional que vivió, pues empieza con un clasicismo en la Primera y Segunda Sinfonía, la Tercera es romántica, la Cuarta clásica, la Quinta dramática y muy romántica también, la Sexta casi programática, y la Séptima, que, aunque es un poco clásica, sobre todo en la orquestación, el vigor que tiene ya no es de una sinfonía clásica.
Manifiesta que es un tanto incomprensible o difícil de entender cómo Beethoven compuso la Séptima Sinfonía, y las que le siguieron, estando totalmente sordo, pues se sabe que desde la Tercera ya tenía problemas auditivos.
Enfatiza que esta sinfonía es una de las favoritas del público, y cada vez que se toca es muy reconocida, pues el Allegretto es de alguna manera simple, pero llega con mucha naturalidad al alma del ser humano, más el vigor increíble que la obra tiene, por lo que en el último movimiento está lleno de energía y es impresionante.— Iris Ceballos Alvarado
Programa: Más detalles
La cita es mañana, a las 20 horas, y el domingo 26, a las 12 del día en el Peón Contreras.
Accesos
Los boletos para los conciertos de la OSY están a la venta en la taquilla del teatro y en www.sinfonicadeyucatan.com.mx
