MADRID (EFE).— Conocer las circunstancias que llevaron al Homo sapiens a poblar todos los continentes en el último período glacial sigue siendo tema de debate. Se creía que una mejoría en las condiciones climáticas pudo favorecer la migración, pero nuevo estudio demuestra que al llegar a Eurasia los primeros humanos se adaptaron a un clima subártico.
Para hacer el trabajo, publicado en la revista “Science Advances”, investigadores del Instituto de Antropología Evolutiva del Instituto Max Planck (Alemania) y la Universidad de Aberdeen (Escocia) utilizaron muestras del yacimiento Bacho Kiro, Bulgaria, abierto al turismo desde la década de 1940.
En 2015 el yacimiento comenzó a ser nuevamente excavado. Las recientes campañas aportan rico registro arqueológico de la actividad humana en la cueva, incluidos restos de ocupaciones que representan la aparición más temprana conocida del Homo sapiens del Paleolítico Superior en Europa.
Las pruebas demuestran que durante miles de años los humanos resistieron condiciones climáticas muy frías, similares a las actuales del norte de Escandinavia.
“Estos grupos humanos eran más flexibles a los entornos que utilizaban y más adaptables a diferentes condiciones climáticas de lo que se pensaba”, dice Sarah Pederzani, experta del Max Planck y autora principal.
De un vistazo
Bases
En el yacimiento Bacho Kiro ya se encontraron huesos de animales, herramientas de piedra, colgantes y fósiles humanos que sirvieron de base al estudio climático.
Modelos
“Ahora habrá que construir nuevos modelos de la expansión de nuestra especie por Eurasia“, dice Jean-Jacques Hublin, del Instituto Max Planck.
