José Luis Loría, listo para iniciar soñado proyecto
El tiempo se transforma en oro en polvo para José Luis Loría, el pintor que plasma la naturaleza de forma vívida e incluye en sus dibujos la flora y fauna del Sureste, dejando un legado de verdor entre plantas, flores, aves, insectos y otras especies que cobran vida bajo el dominio de los lápices de color.
Corre el tiempo para él más rápido que nunca por estar en la que considera la última etapa de su vida, ya que anteayer cumplió 70 años.
Por ello quiere concretar varios proyectos con los que ha soñado en los últimos años, como “El paraíso de José Luis Loría”, el primero con el que arrancará con una obra monumental.
El pintor presenta al Diario el décimoquinto pedazo de ese paraíso, pues, como se recordará, ha dibujado por partes la obra, en lo que considera el anteproyecto de la pieza mayor.
Los 15 fragmentos ya plasmados le permiten tener una idea más clara del paraíso que ha gestado en la mente. Así que decidió iniciar de una vez, antes de terminar los 24 fragmentos del anteproyecto, la obra de gran tamaño y una sola pieza que ha nombrado “El paraíso de José Luis Loría”.
Cuenta que a la par continuará dibujando los fragmentos del paraíso, como un ejercicio de inspiración.
Los que ya pintó los adquirieron coleccionistas de Austria y Estados Unidos, y cuatro piezas están en manos de coleccionistas de Mérida. El fragmento número 15, que acaba de terminar, se instalará en Casa Mercedes, en el barrio de Santiago.
Muestra un jardín más ordenado y menos salvaje en el que confluyen ejemplares de flora y fauna: tres especies de escarabajo, una libélula, orquídeas de vainilla, un pájaro thó, una mariposa morfo azul, el pájaro yuya, un colibrí, vegetación de grandes hojas y xaíles.
José Luis Loría nació a las 5:30 de la mañana en el número 8 de la calle Valladolid en la colonia Roma, en Ciudad de México, en 1951. Al llegar a los 70 años, dice, siente la inspiración necesaria para dar comienzo a la gran obra que ha concebido y a la que cada fragmento dibujado lo acercó.
Es uno de los tres proyectos que desea concretar en esta nueva etapa de su vida. Los otros son “Los dragones mesoamericanos” y “Sisal, imágenes de un puerto o las velas extintas”.
Sobre los dragones, recuerda que tomó inspiración en los tres viajes que ha hecho a China y derivaron en una colección de esos seres, que expuso en el Macay, y en el culto crotálico entre los mayas, según lo investigado por José Díaz Bolio.
En Viena expuso una primera pieza, de cuatro metros, que creó sobre este tema: “La serpiente bicéfala”.
El proyecto contempla el dibujo del monstruo del inframundo, representación de la serpiente que está en el Códice Dresde.
Los demás serán serpientes que se pueden ver en cerámicas, edificios y pinturas murales.
Respecto de “Sisal”, Loría indica que en 1982 y 1983 radicó en ese puerto y en 1984 presentó trabajos sobre el sitio en el Museo de Antropología Palacio Cantón.
Esta vez realizará obras que contarán la historia de los barcos de madera y velas de lona, que se extinguieron con el uso de la fibra de vidrio.
Espera hacerlo realidad a finales de 2022 o principios de 2023.
El artista señala que “El paraíso de José Luis Loría” es un homenaje a las selvas del sur de México, severamente dañadas y a las que observó en todo su esplendor en las décadas de 1970 y 1980.
Asegura que fue fuertemente inspirado por Joan Andrews, promotora del cuidado de la flora y fauna, de quien obtuvo hace varios lustros una perspectiva científico, que toma en cuenta a la hora de dibujar.
A su vez, el doctor Salvador Flores García lo inició en la nomenclatura e identificación de especies.
Al mirar en retrospectiva el camino recorrido y los logros alcanzados, José Luis Loría vislumbra un panorama prometedor, en el que buscará hacer realidad sus sueños de verdes paisajes, de aves coloridas, especies serpenteantes y mitológicas, playas blancas y aguas verde turquesa, de botes de madera y velas de lona, que navegan mar adentro hacia su destino, tal como él lo hace ahora, remando lentamente entre lápices de color.— Iris Ceballos Alvarado
