Un fragmento del satélite reaparece después de años
BATON ROUGE, Luisiana (AP).— Luisiana recuperó una roca lunar perdida que le habían regalado al estado para conmemorar la última misión tripulada estadounidense a la Luna, después de que llegara a manos de una persona que se dedica a reciclar placas de madera.
La roca de la misión Apolo 17 de 1972 ya está de vuelta en el Museo Estatal de Luisiana, informó “The Advocate of Baton Rouge”. Fue regresada el año pasado por un hombre de Florida que planeaba utilizar la madera de la placa en la que se encontraba para reparar un arma, de acuerdo con el periódico.
Pero la recuperación de la roca no se dio a conocer sino la semana pasada, cuando Robert Pearlman, periodista e historiador del espacio, lo reportó en el sitio de internet CollectSpace. “Como pueden darse cuenta, estoy feliz de que esté aquí ahora”, declaró Steven Maklansky, director interino del museo.
El fragmento lunar era uno de cientos que fueron regalados a estados, territorios y países en la década de 1970 por el gobierno del presidente Richard Nixon. Incluyen muestras tomadas por Neil Armstrong y la tripulación del Apollo 11 en el primer alunizaje, en 1969.
Sin embargo, muchos de ellos han desaparecido.
Luisiana tenía la roca de la misión del Apolo 17 que se pensaba que se había perdido, pero “The Advocate” descubrió que estaba en la bodega del Museo de Ciencia y Arte de Luisiana.
Cómo o cuándo desapareció la roca del Apolo 17 no está claro. Se encuentra encapsulada en una bola de acrílico que está unida a una placa de madera con una réplica en miniatura de la bandera del estado de Luisiana e inscripciones.
El hombre de Florida que la encontró le dijo a Pearlman que probablemente compró la placa en una venta de garaje en algún momento de los últimos 15 años. Había reunido viejas placas para usar la madera en la renovación de las culatas de sus armas y recientemente descubrió ésa en su colección.
Pearlman indicó que el hombre no quiso ser identificado. Maklansky apuntó que el museo todavía tiene previsto someter la roca a pruebas de autenticidad, pero las autoridades no han decidido qué medidas tomarán.
