SANTA CRUZ DE TENERIFE (EFE).— Una empresa de aeronaves no tripuladas contratada por una organización animalista tratará de rescatar, con drones de carga de logística marina modificados, a varios perros atrapados por la lava del volcán Cumbre Vieja en la isla canaria de La Palma.
Se trata de al menos seis canes de raza podenco que se encuentran desde hace días en dos estanques rodeados por el magma, según informó ayer la plataforma animalista Leales.org.
Los drones, que pertenecen a la empresa Aerocámaras, están dotados con un sistema pionero de red de captura y liberación en caso de emergencia para animales de hasta 20 kilos.
Prohibición
El sistema no se probó antes porque las leyes de seguridad aérea de España prohíben el traslado de animales vía dron, añadió la organización.
Ayer estaba previsto que los pilotos expertos en drones se trasladaran al Puesto de Mando Avanzado de la isla, donde mostrarían las pruebas de sus equipos y confían que se les permita el rescate, ya que no afecta en ningún caso a los posibles desalojos, ni entorpece las comunicaciones terrestres y menos hay vidas en peligro, puesto que se trata de unos drones pilotados a 450 metros del objetivo.
Se trasladaron tres personas porque irá al rescate un equipo de tres drones: uno de carga para el traslado de materiales o rescate de los perros, otro dron con cámara de 30 aumentos para hacer un barrido de la zona y verificar la seguridad de la operación, y un tercero específico con cámara térmica para estudiar el terreno y saber cuál es el recorrido por donde hay menos calor.
En caso de no ser posible el rescate, se intentará desplazar a los estanques algún tipo de refugio y comida en más cantidad, entre otras posibilidades, para salvar la vida de los animales.
La altura de la tierra que acecha al estanque es como un gigante que el volcán empuja diariamente centímetro a centímetro, con el riesgo de sepultarlos con un simple desprendimiento por terremoto, si no transcurre antes un nueva lengua de lava por la zona, agregó la organización animalista.
