WASHINGTON (AP).— Científicos y autoridades sanitarias del mundo tienen la mirada puesta en un descendiente de la variante ómicron que se ha encontrado en al menos 40 países.
Esta versión del coronavirus, que los científicos denominan BA.2, se considera más furtiva que la ómicron original porque sus rasgos genéticos la hacen un poco más difícil de detectar.
Algunos expertos temen que también pueda ser más contagiosa y afirman que hay muchas cosas que aún se desconocen, por ejemplo si evade mejor las vacunas o causa un mal más grave.
Desde mediados de noviembre pasado una treintena de países subió casi 15,000 secuencias genéticas de BA.2 a la plataforma mundial Gisaid, que permite compartir datos del virus.
Presente en Estados Unidos, “hasta el momento no hemos visto que empiece a ganar terreno” en ese país, asegura Wesley Long, patólogo del Houston Methodist de Texas, que ha identificado tres casos de BA.2.
La mutación parece mucho más común en Asia y Europa. En Dinamarca, a mediados de enero ya representaba el 45% de todos los casos de Covid-19 frente al 20% de las dos semanas anteriores, según el Statens Serum Institut, que depende del Ministerio de Salud danés.
El subtipo BA.2 tiene muchas mutaciones. Unas 20 de ellas en la proteína de la espícula son compartidas con la variante ómicron original. Además presenta cambios genéticos que no se veían antes.
No está claro hasta qué punto estas mutaciones son importantes, sobre todo en una población que se ha enfrentado a la versión original de ómicron, señala Jeremy Luban, virólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts.
Letra griega
Por ahora, la versión original, conocida como BA.1, y la BA.2 se consideran subgrupos de ómicron. Sin embargo, los expertos en salud mundial podrían darle su propio nombre con letra griega si se considera una “variante de preocupación” de relevancia internacional.
La rápida propagación de la BA.2 en algunos lugares hace temer que tome fuerza. “Tenemos indicios de que puede ser tan contagiosa o ligeramente más contagiosa que la ómicron original, ya que es capaz de competir con ella en algunas áreas”, explica Long. “Pero todavía no sabemos por qué es así”.
Un primer análisis en Dinamarca no muestra diferencias en el número de hospitalizaciones por BA.2 en comparación con la versión original. Científicos de ese país estudian la capacidad de infección de BA.2 y la eficacia de las vacunas actuales para combatirla. Tampoco está claro si los tratamientos funcionarán con este subtipo.
Se desconoce si una persona que ya tuvo Covid-19 causado por ómicron se puede volver a infectar con BA.2, pero se espera que una infección con la versión original reduzca la gravedad de la enfermedad si se contrae posteriormente BA.2.
Las dos expresiones de ómicron tienen suficientes puntos en común para hacer pensar que la infección con la mutación original “ofrece protección cruzada contra el BA.2”, dice Daniel Kuritzkes, experto en enfermedades infecciosas del Hospital Brigham and Women’s.
Los científicos realizarán pruebas para averiguar si los anticuerpos de una infección con ómicron original “son capaces de neutralizar la BA.2 en el laboratorio y luego extrapolar a partir de ahí”.
La Organización Mundial de la Salud clasifica la variante ómicron como preocupante, la más grave entre las mutaciones del coronavirus, pero no ha asignado a BA.2 una denominación propia. Sin embargo, dado su aumento en algunos países, el organismo piensa que las investigaciones sobre BA.2 “deben ser prioritarias”.
Por su parte, la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido llamó a la BA.2 como “variante en investigación” y advierte del creciente número de casos encontrados en ese país y el resto del mundo. Aun así, la versión original de ómicron sigue siendo la dominante en el Reino Unido.
Características
La versión original de ómicron tenía características genéticas específicas que permitían al personal de salud diferenciarla de delta con rapidez mediante una prueba PCR porque no se le detecta el gen S, uno de los tres “genes diana” del virus.
La BA.2 no tiene esta misma peculiaridad genética, por lo que en la prueba se parece a delta, precisa Long. “No es que la prueba no la detecte; es que no parece ómicron. No hay que pensar que a la variante ‘furtiva’ no la podemos detectar. Todas nuestras pruebas de PCR pueden hacerlo”.
Para protegerse los médicos aconsejan las mismas precauciones de siempre: vacunarse y seguir las recomendaciones de las autoridades de salud pública sobre uso de cubrebocas, evitar las aglomeraciones y quedarse en casa si se está enfermo.
“Las vacunas ofrecen todavía una buena defensa contra un cuadro grave, la hospitalización y la muerte”, añade Long.
“Incluso si antes tuviste Covid-19, has tenido una infección natural, la protección de la vacuna sigue siendo más fuerte, más duradera y, de hecho, funciona bien para las personas que se han infectado previamente”.
