ROMA (EFE).— El Instituto Superior de Sanidad de Italia publicó ayer un estudio preclínico sobre una vacuna contra el SARS-CoV-2 basada en una proteína que, a diferencia de la “espiga”, es común a todas las variantes del coronavirus y genera “una respuesta eficaz”.

Los resultados del trabajo aparecen en “Viruses”.

El experimento demostró ser una vía innovadora para generar respuesta inmunitaria “eficaz y duradera” en ratones infectados con el SARS-CoV-2, se lee en un comunicado del instituto.

El método se basa en una nueva estrategia que emplea la proteína N del virus, que, al contrario de la conocida como spike o espiga, que forma la corona, no presenta prácticamente ninguna mutación en las variantes surgidas hasta la fecha.

El mecanismo parte de la “ingenierización” de las nanopartículas generadas naturalmente por las células musculares y, según el instituto, podría superar los límites de las actuales vacunas en lo que se refiere a la caducidad de los anticuerpos y pérdida de eficacia.

Los investigadores comprobaron que cuando esas nanopartículas son cargadas con la proteína N del SARS-CoV-2 es posible generar una reacción inmunitaria en los roedores con la capacidad de protegerlos de cargas virales muy elevadas.

El ISS ya ha programado estudios adicionales para aclarar puntos como la seguridad de una vacuna o su tolerancia, que serán esenciales para poner la base a futuros estudios clínicos en seres humanos y confirmar la eficacia del descubrimiento.