La presencia y la lucha de las mujeres a lo largo de la historia de Yucatán fue resaltada por la investigadora Georgina Rosado Rosado, en una conferencia en la que puso de manifiesto que las demandas de las mujeres de los años 50 del siglo pasado, por ejemplo, son muy parecidas a las que siguen exigiendo las activistas de hoy.

La conferencia “Mujeres emblemáticas en la historia del feminismo en Yucatán” se ofreció ayer como parte de las actividades del Museo Palacio Cantón para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.

Nombres de mujeres como Rita Cetina, Cristina Farfán, Hilaria Nahuat y María Uicab, luchadoras que representan desde 1850 a 1900; Elvia Carrillo Puerto, Rosa Torre y Consuelo Zavala, de 1900 a 1930; Felipa Poot Tzuc y Carmen Góngora, de 1930 y 1950; Fidelia Sánchez, Nidia Esther Rosado y Antonia Jiménez Trava, de 1950 a 1980; y otras mujeres de épocas más contemporáneas que hasta hoy abonan por la igualdad de género y los derechos de las mujeres fueron mencionados por la investigadora, quien considera que sí ha habido retrocesos en esta lucha, sobre todo en políticas públicas.

No obstante, destaca la gran participación que se tiene en la actualidad, sobre todo de mujeres jóvenes, que han formado organizaciones y colectivos para luchar por sus derechos.

Indica que al haber más mujeres feministas y más presencia desde diferentes ámbitos, incluida la calle, hay también un aumento de la presencia del patriarcado.

Ante las voces de quienes dicen en las marchas por el 8M se registrará violencia (la conferencia fue por la mañana, antes de la marcha programada en Mérida) y se preparan para represalias, asegura que sólo hacen ver que hay que estar más organizadas y actuantes que nunca.

Siempreviva

Detalló sobre Rita Cetina, Cristina Farfán y Gertrudis Tenorio que impulsaron la incorporación de las mujeres a la educación, y quienes crean la primera revista del país dirigida, organizada y exclusivamente hecha por mujeres, y crean la escuela Siempreviva, en la que se abordan temas cívicos y culturales más amplios, bajo la premisa de que las mujeres tienen las mismas capacidades intelectuales que los hombres y deben poder acceder a todos los campos del conocimiento.

Nueva mentalidad

Señaló que tuvieron que romper con el pensamiento dogmático de las mujeres de la época y cambiarlo por el positivismo, lo que fue un parteaguas.

Esto se reflejó en una nueva generación de mujeres que organizó el Primer Congreso Feminista de México en 1916, alumnas de las mujeres ya citadas, como Consuelo Zavala y Dominga Pastrana, quienes pelearon no sólo porque se permitiera el sufragio a las mujeres, sino también por una serie de demandas que eran revolucionarias en su momento.

Pugnaron por una educación liberal, mientras había otro grupo que pugnaba porque las mujeres no entraran al templo hasta los 18 años, pues para incorporarlas a la política había primero que desfanatizarlas, instruirlas y hacerlas económicamente independientes.

Socialistas

Al mencionar a Elvia Carrillo Puerto y Rita Cetina, señaló que ellas vinculaban esa lucha con la de los hombres y mujeres mayas, que es uno de los argumentos de Elvia para que se incorporen los mayas a la Revolución, pues Madero se había comprometido a regresarles sus tierras a los mayas.

Las dos feministas ya citadas, así como Susana Betancourt, defendieron otro tipo de demandas como feministas socialistas, la lucha de las mujeres junto con la de obreros y la de los hombres y mujeres mayas.

Altibajos

Georgina Rosado indicó que la historia del feminismo en Yucatán tuvo altibajos y momentos de pausa, pero continuó, y así surgieron otras mujeres emblemáticas en 1930 como Felipa Poot.

Recordó que en 1953 se hizo un Congreso Femenil para pedir más espacios políticos y centros de asesoría jurídica para las mujeres, así como igualdad de salario con los hombres, por lo que considera que no ha cambiado mucho la agenda de las mujeres.— Iris Margarita Ceballos Alvarado

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán