Las instalaciones del Seminario Menor de San Felipe de Jesús no cerrarán sus puertas: seguirán siendo sede de actividades pastorales como el catecismo, de celebraciones de bodas y de las misas dominicales de costumbre, informó el padre Luis Alfonso Rebolledo Alcocer, rector del Seminario Conciliar ante el anuncio de que la casa de formación de futuros será trasladada al Seminario Mayor de Itzimná.

El sacerdote aclaró que las instalaciones del Seminario Menor, ubicadas en Periférico con salida a carretera a Tizimín, seguirán funcionando y contarán con personal para atenderlas.

En el recinto se reúnen grupos, además, ahí tienen lugar las Pascuas de la familia Omega y los espacios deportivos serán usados por alumnos de la Preparatoria Yucatán, en donde estudian bachillerato los seminaristas.

El padre Rebolledo indicó que es posible que en un futuro las instalaciones de la casa formadora sean usadas para retiros de grupos.

El sacerdote anunció en un comunicado publicado en la cuenta de de Facebook del Seminario Conciliar que los alumnos del Seminario Menor serán trasladados al Seminario Mayor.

En el boletín oficial informó que “en estas últimas semanas, ante la decisión que hemos tomado de trasladar a los alumnos del Seminario Menor a las instalaciones del Seminario Mayor en Itzimná, no pocos fieles han manifestado perplejidad, preocupación y dolor, pues aman la institución donde se forman los futuros pastores. Pero como suele suceder, la decisión no se entiende del todo y se puede prestar a interpretaciones poco exactas”.

Ante el malentendido y los rumores del cierre del Seminario Menor a falta de alumnos, el rector aclaró:

“El Seminario Menor no es el edificio en cuanto tal, sino la comunidad formativa. En ese sentido, el Seminario Menor no se cierra, sino que se traslada a las instalaciones de Itzimná”.

Ante el bajo número de alumnos que en este momento hay la institución, consideró conveniente el traslado de alumnos “a fin de favorecer un clima comunitario y familiar que ofrezca la experiencia comunitaria en espacios adecuados, para favorecer la perseverancia vocacional de los jóvenes”.

Otro factor de peso fue el económico: “sostener una estructura que no corresponde a la realidad actual de la institución, no es económicamente viable. Esta decisión ayudará a un mejor manejo de los recursos económicos del Seminario”.

A pesar del panorama, “la esperanza nos anima”, dijo el padre. “Confiamos que después de la crisis vocacional agudizada por la pandemia, proyectamos que en dos o tres años, el Seminario Menor pueda regresar a las instalaciones de Periférico”.

En el texto, pidió a todos, “pastores, religiosos y seglares, a redoblar nuestros esfuerzos para suscitar, animar y acompañar las vocaciones de los adolescentes y jóvenes, de modo particular la vocación al ministerio ordenado; pero este esfuerzo no será del todo fructífero si no va acompañado con nuestra oración humilde para pedir al Dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos, pues ‘la mies es mucha y los trabajadores pocos’ (Lc 10,3)”.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

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