Casa Huacho Martín, una de las mercerías de mayor renombre y prestigio en Mérida, está de manteles largos: cumple en este 2022 sus primeros 100 años de existencia ofreciendo “Todo para su confección”.
Un siglo de ser referente en el mundo de la confección en la capital yucateca. Desde un botón, un cierre, un carrete de hilo o un elástico hasta finos encajes, cintas, avíos de costura y una gran variedad de flores artificiales, todo, absolutamente todo lo relacionado con la confección se puede conseguir en Casa Huacho Martín.
Empresa familiar
Empresa familiar levantada con esfuerzo, tenacidad, perseverancia y vocación de servicio, Casa Huacho Martín es una tienda de visita obligada para modistas, diseñadores de ropa, creativos y elaboradores de vestuario de fantasía y pública.

De la mano de Jaime Martín Jacobo, el menor de los hijos del fundador de la empresa, Joaquín “Huacho” Martín Bolio, Casa Huacho Martín es una firma que poco a poco se va recuperando de tres muy duros años en los cuales se puso a prueba el temple y la experiencia de la misma ante un hecho inédito como la pandemia de Covid-19, que causó una caída inédita de las ventas. Pero con agudeza administrativa y visión de negocios se ha ido adaptando a los tiempos para seguir vigente en el mercado de las mercerías con calidad, atención esmerada y los mejores precios.
Creativación e inspiración
Todo aquel que entra a las diversas sucursales de Casa Huacho Martín en la ciudad se sumerge en un fascinante mundo que despierta la imaginación, la creatividad y la inspiración. Con toda la variedad de productos disponible es posible realizar cualquier labor de costura, desde las más simples y sencillas hasta las más elaboradas y profesionales.
Es difícil creer que la historia de Casa Huacho Martín tuvo un origen un tanto ajeno al terreno de la mercería y la costura, pues originalmente su fundador comenzó vendiendo jabón de lavandería por el rumbo de Los Portales, a un costado de lo que hoy es el Museo de la Ciudad, frente al parque Eulogio Rosado.
¿Cómo se fundó la tienda Huacho Martín?
No fue sino hasta 1922 cuando se comenzó a escribir la historia de la tienda Huacho Martín.
“Mi padre vendía un jabón azul de lavandería en cortes; más tarde se instaló con un carretón donde vendía fruta, ya no en los portales sino sobre la calle 65 entre 58 y 56, lo que era conocido entonces como Baratilleros, frente al Banco de Campeche”, explica Martín Jacobo.
“Fue aquí, en el año 1922, donde Joaquín Martín Bolio, quien fue socio fundador de los Baratilleros de Yucatán, comenzó a ofrecer en el mismo carretón de la fruta sus primeros metros de tira bordada. Alguien que le conocía le propuso exhibir y vender por metros esta tira de uso popular, requerida para el acabado estético de los huipiles que utilizaban la gran mayoría de las mujeres en Mérida”.
“A final de cuentas resulto ser más redituable ofrecer en el carretón la tira bordada que la fruta, que no pocas veces se echaba a perder provocando mermas al negocio de Huacho Martín”.
“A mi padre todo el mundo le conoció desde siempre como Huacho Martín, y así se le ubicaba en el mundo de las mercerías, que en aquellos años era un mercado prácticamente acaparado por “El correo francés”, una tienda especializada con surtido, calidad y precio que traía muchos productos de todas partes del mundo, de modo que los inicios no fueron tan fáciles”.
“Hubo un tiempo en que mi padre enfermó gravemente de tuberculosis y mi madre, Julia Jacobo de Martín, ya no solamente era esposa, madre de familia y ama de casa, por más de seis meses estuvo atendiendo el carretón hasta que don Joaquín se restableció”.
Todo para la confección
“El mercado de la mercería en Mérida era muy noble, entonces habían en la ciudad muchas y prestigiadas modistas; comprar un vestido hecho no solamente era difícil, también costoso, pero sobre todo evitar que dos o más damas se presenten en el evento con el mismo vestido era algo muy serio. Entonces los servicios de las modistas eran muy socorridos y eran ellas quienes acudían a la tienda. Otra cosa, toda la ropa se reparaba, se cambiaban elástico, cierres, botones, broches, todo se reparaba y se volvía a utilizar, ahora ya no pasa eso”.
En 1943 se le presenta a Huacho Martín la oportunidad de hacerse de un local en la calle 58 entre 65 y 67, entre las dos calles nuevas, y su tienda pronto se convirtió en una de las mejor surtidas de la ciudad, con productos importados de Suiza, Alemania, Francia e Italia. Actualmente hay productos chinos y taiwaneses.
Con el paso de los años los hijos de la familia se fueron incorporando al negocio: Jesús, Elías, Joaquín, Julio, Jorge y Jaime, y surgieron nuevos negocios paralelos como “Casa de los encajes”, “Mercería Martín”, “La elegancia”, entre otros.
El negocio familiar se consolidó, el prestigio ganado por Casa Huacho Martín ha sido el resultado de calidad, servicio y precio, hoy día asume el compromiso de salir adelante ya que se avecina la reactivación del mercado del vestido, con más eventos sociales, Navidad, fin de año, Carnaval, etc.
Lo mejor de Casa Huacho Martín, destaca el entrevistado, es que “siempre habrá una sucursal cerca de usted con todo para su confección”.
(I.S.)
