Los mitos que sobre el racismo existen en el país, las manifestaciones raciales presentes en la Península y que se hacen presentes sobre todo en el pueblo maya, el cual ha sido inferiorizado, será parte de lo que abordará la doctora Eugenia Iturriaga Acevedo en una actividad convocada por la UNAM.
La participación de la investigadora será mañana viernes a las 5 de la tarde en el Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales (Cephcis), edificio del exsanatorio “Rendón Peniche”, y en el marco del Coloquio UNAM en la Península “Visiones e imaginarios en torno a la Península de Yucatán: representaciones prácticas y discursos sobre y desde la región”.
El coloquio se inauguró ayer miércoles y mañana se cerrará con la conferencia magistral de la doctora en Antropología Iturriaga.
La conferenciante adelanta que una de sus intenciones es hablar de cómo el racismo se presenta en la Península de manera diferente a otras partes de México, ya que el racismo en la región tiene sus propias características.
Señala que una parte de las características de este fenómeno en la zona se relaciona con la presencia del pueblo maya, que ha sido fuertemente inferiorizado, tanto antes como ahora.
Resalta que al pueblo maya no solo se le sigue considerando inferior, sino que hoy en día también se le ha convertido en mercancía: “Venga usted y conozca al pueblo maya.., lo que se busca es venderlo, comercializar la cultura y poner una cultura en venta”.
La doctora Iturriaga es experta en el tema, en el que ha trabajado durante 16 años. Sus investigaciones han resultado en varias publicaciones editoriales.
Cuenta que cuando comenzó a estudiar el tema le decían que no tenía razón de ser, porque en el país no ocurría ese fenómeno, debido a no hay población negra. Dicha respuesta no consiguió más que interesarla aún más para demostrar lo contrario.
Influencia mediática
La asociación del racismo con la población afrodescendiente se explica a partir de lo visto en producciones de televisión y libros de Historia, así como en hechos como el apartheid en Sudáfrica y los conflictos raciales en Estados Unidos. A partir de esas representaciones es que se piensa que el racismo se da solamente hacia las personas negras o judías.
La investigadora subraya que es falso que en México no haya racismo, pues tanto lo hubo como aún lo hay. Recuerda que el segundo grupo de población más grande en el período colonial fue el de personas negras, y que debido a ello se dio una mezcla de nacionalidades.
Añade que, puesto que la condición de esclavo se heredaba desde el vientre materno, los esclavos negros buscaban relacionarse con mujeres indígenas para que, al nacer sus hijos, fueran libres. Así surgió la mezcla con los grupos africanos y afrodescendientes.
Destaca que lo que sucede es que no se habla de esta mezcla: la hubo y existe aún, pero no se reconoce.
Indica que otro gran mito es decir que “todos somos iguales al ser mestizos”, ya que el resultado de la mezcla de los indígenas y los españoles se dio en el sentido de “mejorar la raza”, es decir, de transformar “lo indígena” por “lo europeo”.
El reconocimiento del racismo en el país y su presencia en la región formará parte de la ponencia de la doctora en Antropología, que antes de que termine el año debe sacar a la luz un libro en colaboración con la también investigadora Oliva Gal de la UNAM. La obra llevará por título “El racismo: recorridos conceptuales e históricos”.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
