SAN DIEGO (EFE).— El pintor mexicano Sergio Hernández inauguró en el Museo de Arte de San Diego su primera exposición individual en Estados Unidos, “Rescoldos de Oaxaca”, mientras trabaja en una serie sobre Benito Juárez que denota su inquietud sobre la democracia.
La muestra de óleos que presenta en California hasta el 12 de febrero del próximo año es una revelación de sus sueños a partir de colores vivos hasta el blanco y negro, texturizados con arena o cubiertos con hoja de oro.
Se trata de “los más recientes sueños que tengo, que son muy recurrentes, y que revelo en imágenes”, dijo el pintor, nacido en 1957 en Huajuapan de León.
Su trabajo es atemporal y generalmente retoma ideas y técnicas “para volver a una serie de temas de Oaxaca que me tienen muy inquieto”.
Para revelar esas imágenes oníricas, el artista recurre a la pintura “en oro y técnicas muy viejas que son el mercurio con azufre, que es el color cinabrio que existe desde la antigüedad en todas la culturas”.
También utiliza el lapislázuli, que era el color azul de ultramar, que después fue sustituido por el azul cobalto, y el azul que usaba el pintor italiano Fra Angélico en el Renacimiento.
Meticuloso, Hernández prefiere usar esos colores por difíciles que sean de conseguir.
Ahora planea usar ese mismo colorido para expresar los temas que el artista ha dicho que lo tienen preocupado, como la política electoral mexicana.
Actualmente está inspirado para desarrollar una serie de obras sobre Benito Juárez, con el título “Los rescoldos de Juárez”, que se refiere a la democracia en México.
Hace además una defensa del Instituto Nacional Electoral (INE) que se quiere desaparecer, al señalar que a él como a muchos artistas en México le inquieta la autonomía de las elecciones en su país.
Hernández reconoce la influencia de otros pintores, como Rufino Tamayo y Francisco Toledo, en su obra, pero su cercanía personal fue con el segundo, que falleció hace tres años. “Nos conocimos e hicimos una larga amistad. Llegamos a trabajar algunas obras al alimón”, recordó.
“Todo ese mundo mágico de Francisco, cargado de mucha sensualidad en su obra, me inspiró y traigo algunas obras elaboradas con tierra, mezclada con pigmentos, que son arena sobre óleo. Y Tamayo, que fue el gran artista mexicano de las tierras y los colores de Oaxaca, tiene una carga muy importante en mi obra”, abundó.
“Oaxaca tiene una historia rica y vibrante en las artes, y estamos encantados de dar la bienvenida a otro increíble artista de esa región en nuestro museo”, dijo Roxana Velásquez, directora ejecutiva del Museo de Arte de San Diego, en un comunicado.
Subrayó que es una exposición que presenta una “impresionante variedad de temas y medios que nos invitan a la reflexión”.
“Rescoldos de Oaxaca” es una exquisita colección de obras que son complejas en técnica, diversas en materiales y profundas en su narrativa.
Destaca las composiciones monumentales en rojo y azul muy audaces que tienen una cualidad mágica y sobrenatural representativa del realismo fantástico.
