Con “Doce danzas alemanas” de Ludwig van Beethoven y la Sinfonía No. 3 de Franz Schubert, la Orquesta Sinfónica de Yucatán conquistó al público que ayer al mediodía ocupó todos los lugares del Palacio de la Música.

El conjunto recibió una ovación de pie, quizá no solo por su actuación, sino como una muestra de apoyo ante los momentos difíciles por los atraviesa, tras el incendio del teatro Peón Contreras y el recorte a su nómina.

Por ello no fue extraño escuchar al director Juan Carlos Lomónaco decir que la OSY es una de las mejores orquestas del país y que sus integrantes están tan comprometidos que en cualquier circunstancia tocan de maravilla.

También lanzó loas al patronato que, dijo, es el mejor de todo el país y cuya labor es apoyar al gobierno en los proyectos de la orquesta.

El director artístico de la OSY hizo un recuento de los logros de la agrupación, así como sus presentaciones en distintos lugares y a los solistas internacionales que ha acompañado.

“El curriculum de la orquesta es extraordinario, así que ¡Viva la OSY! y disfruten mucho este concierto”, exclamó para dar paso a la música.

El programa comenzó con “Doce danzas alemanas”, escritas por Beethoven en 1795, cuando tenía 25 años, y que son previas a sus conocidísimas sinfonías.

El público pudo sentir la alegría de las piezas que, a pesar de ser poco conocidas, han trascendido en el tiempo. También, tal vez, las asoció con aquellas rondas del siglo XVI que solían bailarse en los grandes salones antes de que se inventara el vals.

En la segunda parte, la orquesta ofreció la Sinfonía No. 3, una pieza que no iba a tocar. Originalmente, la orquesta interpretaría la Sinfonía No. 9 también de Schubert. El cambio se debió a que, debido al incendio del Peón Contreras, no podrían ensayar el tiempo que se requiere para tal obra.

Schubert tenía 18 años cuando compuso la pieza, que nunca estrenó. La obra tuvo su primera presentación pública en febrero de 1881, 53 años después de su muerte.

De nueva cuenta el público se dejó llevar a lo largo de los cuatro movimientos por una música alegre en la que los instrumentos de viento cobraron protagonismo.

Fueron 25 minutos de música optimista, hasta llegar a un gran cierre frenético que el público celebró con múltiples aplausos.— JORGE IVÁN CANUL EK

Jorge Iván Canul Ek es licenciado en Periodismo y Ciencias de la Comunicación y actualmente reportero de la Agencia Informativa Megamedia. Tiene 22 años de trayectoria en los medios, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2004. Los temas de arte y cultura, comunidades, ciudadanos y espectáculos son su especialidad. Con especial gusto por la crónica para el desarrollo de sus historias.