Santa Claus, a través del colectivo Los Mayas Eternos, llegó con una semana de antelación a colonias marginadas del sur de Mérida para obsequiar cobijas y chocolates a niños y niñas.
Con su inconfundible abrigo rojo, Santa acudió acompañado de Pedro Tec, coordinador de Los Mayas Eternos, y voluntarios de Canadá y Estados Unidos.
El primer punto que Santa Claus visitó fue una colonia de “invasores” en las inmediaciones de Emiliano Zapata Sur III y que aún no cuenta con un nombre como tal. Hay quien le llama la Aldea, la Invasión, el Terrenito o la Estrella del Sur.
Allí, infantes de todas las edades, junto a sus madres en la mayoría de los casos, se sorprendieron por la llegada del legendario personaje de barba blanca y ojos claros.
La noticia de que Santa estaba entregando cobertores se corrió por otros lugares y bastaron unos minutos para que al sitio llegaran vecinos de otras zonas, como Invasión Segunda.
Luego de repartir cobertores en dicha zona, la comitiva navideña se trasladó a otras dos comunidades marginadas donde igualmente repartió dulces y cobertores a niñas y niños.
Entre los beneficiarios estuvieron los tres hijos menores de Aurora Pool, quien dijo que la visita de Santa fue una actividad muy hermosa. “No todos se acuerdan de nosotros, así que gracias por tomarnos en cuenta y por todos los niños que viven aquí”, declaró Aurora, quien pasará la Navidad en convivencia con sus vecinos.
En la jornada se entregaron 200 cobijas en las colonias del sur de Mérida. Pero la idea es repartir 600, al igual que la Navidad pasada, informó Pedro Tec, coordinador de Los Mayas Eternos.
La agrupación, recordó, surgió hace tres años en medio de la pandemia con el fin de apoyar a las comunidades indígenas mayas. “Nos hace sentir muy felices trabajar con niños y siempre buscamos apoyar a madres en situaciones de vulnerabilidad”.
Quienes quieran sumarse al proyecto pueden contactar a Pedro Tec al número 9993-54-39-04. Se requieren cobijas, ropa infantil, zapatos, juguetes y tollas sanitarias.— IVÁN CANUL EK
