Entre flores, canciones, recuerdos y la declamación de su poema culmen, “El credo” a cargo de Norma Méndez, ayer se realizó un homenaje a Ricardo “El Vate” López Méndez en la explanada del Centro Cultural “José Martí”, al conmemorarse el 33o. aniversario luctuoso del narrador, poeta, periodista, locutor y publicista nacido en Izamal en 1903.

El evento, ante el busto del escritor, fue organizado por el Colegio de Locutores de Yucatán y en él se habló de la vida y obra de “El Vate” y de que su legado está vigente.

Adriana Vargas León, presidenta del colegio, ofreció la semblanza de López Méndez, del que destacó su vena poética y la fluidez de su pluma literaria y periodística.

Por su parte, el arquitecto Raúl Alcalá Erosa se refirió a las tertulias en las que participó con el doctor Herberto Méndez Cetina, sobrino del escritor, en las cuales el tema obligado era este último, cuyo trabajo artístico le hizo merecedor del mote “El Vate (El Poeta)”, que le otorgó Antonio Mediz Bolio, quien dijo de “El credo” que “capta en sus versos, con serenidad y cercanía, el sentir de una nación”.

Además de ser el autor de 150 poemas musicalizados, algunos de ellos convertidos en icónicas canciones de la trova yucateca, López Méndez fue por más de 40 años articulista y periodista en medios de comunicación del Estado y el país, entre ellos Diario de Yucatán, y coautor del guión de la película “Doña Diabla”, estelarizada por María Félix.

La Asociación Nacional de Locutores de México le confirió en 1980 una presea por sus 50 años en los micrófonos. En 1967 obtuvo la Medalla Yucatán; en 1976, la Guty Cárdenas, y en 1984, la Eligio Ancona.

En la ceremonia, el trovador Jorge Angulo Bermejo interpretó dos canciones del escritor, con música de Guty Cárdenas: “Nunca” y “Quisiera”. Seguidamente, la directiva del Colegio de Locutores de Yucatán depositó una ofrenda floral y montó guardia de honor ante el busto de “El Vate”.

Como una intervención especial, la escritora Aída López Sosa, nieta del homenajeado, se refirió a la personalidad de su abuelo, del cual guarda recuerdos y consejos, y aseguró que de adolescente supo atesorar y aplicar en su vida mucho de lo que le enseñó. Afirmó que Antonio Mediz Bolio se refería a él como “Vate” y admiraba su trabajo poético, especialmente “El credo”, al cual muchos conocen como “México, creo en ti”.

Añadió que para Pablo Neruda “El credo” era “el prólogo de todo lo que habría de escribirse sobre México” y para Ermilo Abreu Gómez, “el poema épico dedicado a la patria”.— Emanuel Rincón Becerra

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán