La sonda DART, de la NASA, chocó contra Dimorfo, un asteroide con una dimensión aproximada de 160 metros de diámetro, pues si bien este objeto celeste no significaba un peligro para la Tierra, el programa espacial estadounidense dará paso a esta colisión como un ensayo para evitar el impacto de cuerpos astronómicos que podrían tener consecuencias devastadoras en un futuro.

El experimento de la NASA fue catalogado como un hito para la exploración científica especial, ya que es la primera vez que las y los científicos cambiarán el rumbo de un cuerpo celeste, como parte de un ensayo general que sentará las bases para cuando realmente se requiera de una intervención frente al posible impacto entre un asteroide y nuestro planeta.

“No podemos dejar que una roca llegada del espacio nos hunda de nuevo en la Edad de Piedra”, argumentó Tom Statler, jefe científico de la misión. 

La decisión de la NASA deriva de un dato científico que no puede pasar desapercibido. Hasta el momento, la comunidad astronómica ha descubierto que el 95% de asteroides descubiertos cuenta con una composición mayor a un kilómetro de diámetro, semejante al tamaño de otros asteroides que en el pasado fueron causantes de extinciones masivas, como ocurrió hace 66 millones de años con la desaparición de los dinosaurios.

Pero este no es el único tipo de asteroide con dimensiones potencialmente peligrosas, también los hay de 140 metros o más que, de acuerdo con expertos, de impactar contra la Tierra podrían provocar catástrofes del orden de un accidente nuclear.

Así fue el choque de DART contra el asteroide Dimorfo

DART fue lanzada desde noviembre de 2021 y ahora llevó a cabo una de sus misiones más importantes hasta el momento; desviar la dirección de Dimorfo. Mientras la nave de la NASA se aproximaba a su objetivo, a una velocidad de 22 mil kilómetros por hora, provocó que la energía con la que viajaba, frenara al asteroide y modificara su órbita alrededor de Dídimo, otro asteroide alrededor del que Dimorfo gira.

Así fue como DART desvió a Dimorfo de Dídimo a unos 15 metros, aproximadamente, según lo dicho por Statler, quien también reveló que será la sonda de la NASA quien entregue las primeras imágenes del asteroide, pues hasta ahora, su aspecto era desconocido.

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