BERLÍN (EFE).— Marco Goecke, director del ballet del Teatro Estatal de Hannover, en Alemania, quien untó la cara de una crítica con excrementos de perro, defendió ayer sus acciones y afirmó que la periodista también le había “tirado mierda” durante años.

Los hechos ocurrieron el pasado sábado, cuando el director y coreógrafo coincidió con Wiebke Huster, periodista cultural del diario “Frankfurter Allgemeine Zeitung” y quien había firmado reseñas negativas sobre su obra, en el estreno de “Glaube-Liebe-Hoffnung (Fe-Amor-Esperanza)”.

Tras el revuelo suscitado, Goecke —suspendido anteayer de su cargo con efecto inmediato y objeto de una investigación de la policía por el presunto delito de lesiones e insultos— defendió su proceder durante una entrevista con la cadena regional “NDR”.

A pesar de que la elección del medio de protesta contra Huster “no fue ideal”, Goecke señaló que fue una reacción a años de “crítica destructiva” que había llegado incluso al plano personal.

“Cuando uno es una figura pública y durante años ve su obra manchada por una periodista, se dice que es el precio por estar en la vida pública. Pero, a partir de cierto punto, soy de otra opinión”, afirmó.

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Cuando se encontró con la periodista, que ese día publicó una aguda reseña sobre una de sus nuevas creaciones, quiso hablar con ella, pero Huster reaccionó de forma arrogante, lo que motivó su molestia, dijo él.

“Ella también me ha tirado mierda durante años”, advirtió Goecke.

Según la propia víctima, tras una breve confrontación verbal en la que Goecke la acusó de ser responsable de la disminución del número de abonados al Teatro Estatal de Hannover, el coreógrafo abrió una bolsita con excrementos de perro y procedió a untársela en la cara para luego darse a la fuga.

Se conjetura que el responsable del contenido de la bolsa es un perro de raza teckel llamado Gustav y compañero inseparable de Goecke desde hace 14 años.

En un comunicado, el Teatro Estatal de Hannover anunció anteayer la suspensión con efecto inmediato del director del ballet, al que se prohibió igualmente acceder al edificio, aunque tendrá la posibilidad de dar explicaciones sobre su actuar antes de que se le someta a otras medidas disciplinarias.

La institución se declaró “horrorizada” ante el incidente, en el que la periodista, con la que el teatro ya se disculpó, fue “herida en su integridad personal en un modo inenarrable”.

Por su parte, el diario “Frankfurter Allgemeine Zeitung” calificó las acciones de Goecke como “intento de intimidación” frente a una crítica artística independiente y añadió que su proceder pone de manifiesto “la perturbada relación” del artista con las críticas.

El director de ballet, de 50 años de edad, ha obtenido numerosos galardones, como el Premio de la Danza Alemán de 2022 y sus obras se han representado en escenarios internacionales.