Lo que aparentemente fue una broma va cambiando la vida de Roger, el personaje protagónico de la novela “Historia de las cosas perdidas”, quien al intentar reconstruir la vida de quien era su jefe, se va transformando a sí mismo, y va llevando al lector por una serie de misterios por resolver.
La novela “Historia de las cosas perdidas”, de la autoría de Jorge Alberto Gudiño, se presentó ayer en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey) 2023, con la presencia del autor, acompañado por el escritor Antonio Flores Ramayo.
Gudiño comparte que sus tres libros anteriores forman parte de una saga, la del comandante Zuzunaga, que ahora está en pausa.
Explica que quiso darle una pausa a la saga policíaca y retomar cuestiones que le interesaban incluso antes de escribir el primer libro de esa saga, ya que tiene otras novelas anteriores en las que no hay nada policiaco.
En este reciente libro hay una mezcla de las dos cosas, “en efecto hay intriga y una serie de misterios por resolver, pero no hay elementos policiacos propiamente dichos, como un detective, no hay nada parecido, pero hay un desarrollo de los personajes y está relacionado con las emociones, con la construcción narrativa que se asemeja probablemente más a mis novelas anteriores que a la saga policiaca”.
Por ello, “Historia de las cosas perdidas”, abreva de las dos fuentes: “quiero pensar que uno aprende de lo que ha hecho”, en ese sentido logra conjuntar los elementos que le interesaban antes de la novela policiaca y los que le interesan de la construcción de la trama que va aprendiendo gracias a la novela policiaca.
La trama
En cuanto a la trama del libro, comparte que comienza en una madrugada, de una forma que podría parecer no tan original, pues el teléfono suena a las tres de la mañana y Roger, el personaje protagónico, contesta y le dicen que Andy, su jefe, acaba de sufrir un accidente y que necesitan amputarle el brazo para sobrevivir, y que es él, quien no es ni familiar ni amigo, quien debe tomar la decisión. Roger responde un poco porque se acobarda ante la presión que ejercen sobre él, un poco porque estaba dormido y porque es indeciso, y se va al hospital, y no encuentra a Andy y ningún registro de su existencia, y sin embargo va a empezar a construirse el personaje a partir de la historia de otros.
Detalla que aparentemente no le pasó nada más que el hecho de que lo despertaron en la madrugada, y piensa que es una broma, y sin embargo, esta serie de eventos que se seguirán desarrollando lo van construyendo y hundiendo como personaje, y lo van transformando poco a poco.
“Roger se va dando a la tarea de averiguar quién era Andy a partir de la información que encuentra en su computadora y de otros indicios que va descubriendo. Pese a que en apariencia sigue siendo la reconstrucción de la historia de Andy y que a Roger sigue sin pasarle nada, será él quien se irá transformando paulatinamente”.
Expresa que a él, cuando lee, le gustan novelas que lo pongan en una situación comprometida, que lo hagan reflexionar o a darle vueltas a las cosas o que le exijan.
La reflexión es algo que le gustaría sucediera con los posibles lectores de su más reciente novela, que “mediante los personajes y la historia termine uno cuestionándose cosas de la vida de cada uno, sería el ideal al que aspiro como escritor”.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
