Todos hemos sentido miedo alguna vez. Es natural. Miedo a lo desconocido, a la muerte, a perder a un ser querido, quedarnos sin trabajo…

El miedo también es “una herramienta maravillosa porque nos protege”, indica el psicólogo Rafael Santandreu.

Un mundo sin miedo, agrega, tendría consecuencias para nuestra supervivencia como especie.

Sin embargo, el experto lamenta que a muchas personas el miedo no les permite disfrutar de la vida. Por el contrario, puede convertir su existencia en un infierno cuando son miedos agudos o exagerados.

En su más reciente libro, “Sin miedo”, Santandreu propone cuatro pasos claros y concisos para superar completamente hasta los miedos más profundos, dirigido a personas que padecen ansiedad, ataques de pánico y Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), así como “cualquier persona con timidez, hipocondría, depresión o cualquier otra emoción negativa exagerada”.

En entrevista con el Diario, el popular especialista español comenta que estas personas pueden llegar a dañarse a sí mismas o pensar en dañar a otros, en matar o matarse.

Aclara que no es lo mismo tener un TOC que manías, por ejemplo.

“Tiene que causarte mucha angustia, tienes que repetir algo una y otra vez para calmarte, te calmas al principio pero luego ya no puedes. Es algo que te preocupa todo el día, te altera la vida y puede llevarte al suicidio como una salida emocional”.

Un ejemplo sería lavarse las manos a cada rato por temor a los gérmenes.

Los cuatro pasos que sugiere Santandreu en su libro para superar el miedo son afrontar, aceptar, flotar y dejar pasar el tiempo.

Los dos primeros pasos van más o menos juntos, dice, y asegura que “la cura del miedo es dejar de tener miedo”. “Por ejemplo, si te da miedo ir a lugares muy concurridos, como un almacén, lo primero es acudir a esos sitios (afrontar) y aceptar los ataques de pánico”.

Flotar, agrega, se da con el tiempo y significa estar cómodo en la incomodidad, que puedes vivir con eso.

Y finalmente dejar pasar el tiempo es tener paciencia para curarte, pues si tienes prisa no será posible, ya que las personas tardan aproximadamente un año en terapia para sanar.

Trampas mentales

Explica que los ataques de pánico le pueden dar a cualquiera, es solo mala suerte; son una trampa mental porque el miedo se retroalimenta a sí mismo. No es lo mismo tenerle miedo a una cucaracha, que es algo externo, que tener ataques repentinos e irracionales de miedo y síntomas físicos como ahogo, palpitaciones, mareos muy fuertes y, sobre todo, una ansiedad tremenda que les lleva a pensar a estar personas que se van a morir de un infarto o les va a pasar algo dramático.

Indica que hasta hace 15 o 20 años, el 10% de la población mundial padecía ataques de pánico, ansiedad, depresión y otros problemas serios emocionales, pero a raíz de la pandemia de Covid-19 la cifra se duplicó. “Lo peor es que antes los afectados eran adultos, ahora hay muchos casos de niños”.

Asegura que a través de la terapia conductiva conductual cualquiera puede sanarse a sí mismo, ya que “es la terapia más eficaz de todas, según todos los estudios científicos, es la más científica y la que se enseña en las universidades”, y es la que aplica en sus libros.

“Existe un 80% de éxito, de pacientes que se curan”.

En cuanto a los TOC, dice que es preocupante que haya cientos de miles de personas que lo tienen y no lo saben, y que la mayoría de la gente no lo cuenta porque siente vergüenza, pero que al leer el libro se verán reflejados.

Indica que muchas enfermedades, como la migraña e incluso el dolor de espalda, son emocionales y no físicas, pero que se diagnostican como estas últimas.

Agrega que la mayoría de las personas con estos traumas recurren a los fármacos, que no son la solución.

“Los más comunes son los antidepresivos y los ansiolíticos o tranquilizantes que solo evitan enfrentar estos temas y te evaden”, además de que constantemente hay que aumentar la dosis y las personas llegan a tomar incluso 15 pastillas al día.

Con terapia, comenta, las personas pueden recuperarse incluso en seis meses, en promedio, por lo que invita a leer “Sin miedo”, disponible en librerías físicas y virtuales y sitios como Amazon, en todos los formatos, incluso en audiolibro.

También pueden ver los vídeos con testimonios de lectores y otros contenidos del autor en internet, en Instagram y en www.rafaelsantandreu.es.

Sobre el psicólogo

Estudió en la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona, España, y al acabar, se matriculó en el Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña.

A partir de ahí, inició un período de formación intenso en diferentes formas de psicoterapia. Estuvo en Arezzo, Italia, en el Centro di Terapia Strategica, trabajando con el célebre psicólogo Giorgio Nardone, al que lo une una gran amistad.

En la década de 2000 trabajó como profesor en la Universidad Ramón Llull y fue redactor-jefe de la revista de psicología “Mente Sana”, junto a Jorge Bucay.

Después de muchos años de ejercicio de la psicoterapia, decidió publicar su primer libro, “El arte de no amargarse la vida”, que se ha convertido en un éxito en muchos países. Después publicó “Las gafas de la felicidad”, “Ser feliz en Alaska” y “Nada es tan terrible”. Y, por último, su obra más completa hasta el momento es “Sin miedo” (Grijalbo).

En la actualidad, reparte su trabajo entre la psicoterapia —su gran pasión—, la divulgación, y la formación de médicos y psicólogos.— Patricia Eugenia Garma Montes de Oca

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