El día más largo del año se acerca, y es que en el solsticio de verano —que ocurrirá el 21 de junio— se registra la duración más larga del día y la menor de oscuridad, con lo que de la salida del Sol a la puesta del astro habrá 13 horas y 25 minutos de luz.

Una mayor cantidad de Sol, de luz, hace que la atmósfera se caliente más; pero no es para alarmarse, pues esto se da de manera paulatina, de forma que no hay cambios drásticos en la temperatura por esta causa.

El solsticio de verano será el 21 junio a las 8:58, adelanta el investigador y astrónomo Eddie Salazar Gamboa, quien recuerda que solsticio significa “Sol detenido”, ya que el astro se detiene unos días en su viaje al Norte.

Los astrónomos calculan el solsticio acorde a la posición del Sol, que en el momento de ocurrir debe tener seis horas de ascensión recta y una declinación de 23 grados y 26 minutos.

El Sol mantiene hasta el momento su trayectoria de Este a Norte, y el 21 llegará a su máximo desplazamiento al Norte, que es cuando ocurre el solsticio.

Ayer el astro rey tenía una ascensión de cinco horas 31 minutos y una declinación de 23 grados y 16 minutos.

El día más largo del año

El investigador enfatiza que en el solsticio se tiene el día más largo del año, con mayor iluminación a la Tierra, ya que el día tendrá 13 horas y 25 minutos de Sol, saldrá a las 5:17 de la mañana y se pondrá a las 18:42 horas.

En cuanto al día civil, que se cuenta desde el momento en el que comienza a amanecer pero el Sol aún está bajo el horizonte, y hasta que el Sol se pone, pero aún no está totalmente oscuro, tendrá una duración en el solsticio de 14 horas y 14 minutos, ya que a las 4:53 horas comenzará a clarear y comenzará a oscurecer a las 19:07 horas.

La duración del día y la noche también se puede medir en términos del día astronómico. En este caso cuando las estrellas de primera magnitud (las más brillantes) se apagan por la luz del Sol. El amanecer astronómico será el 21 de junio a las 3:52 horas y terminará a las 20:07 horas, es decir dura casi 16 horas, exactamente 15 horas 59 minutos.

Salazar Gamboa apunta que en el solsticio de invierno sucede al revés, pues la duración del día es menor, de 10 horas 35 minutos.

Luego del solsticio de verano, la duración del día comienza a disminuir hasta llegar al solsticio de invierno en diciembre, cuando el día es más corto que la noche.

Solsticio de verano en Chichén Itzá 

Durante el solsticio también ocurre un fenómeno de luz y sombra en El Castillo de Chichén Itzá, ya que al amanecer, a las 6:30 de la mañana, cuando el Sol sale, la pirámide se secciona en dos partes de luz y dos de sombra. El lado Norte y Este de la pirámide quedan iluminados, y la parte Sur y Oeste en la oscuridad o sombra.

La parte Norte permanece iluminada todo el día, mientras que la parte Oeste se ilumina en la tarde. La parte Sur queda todo el día en oscuridad, lo cual resulta lógico ya que el Sol está en su máximo desplazamiento al Norte, y la desviación de la pirámide tiene la misma desviación de la Tierra.

En el solsticio de invierno el fenómeno ocurre a la inversa, la parte Sur queda iluminada todo el día y la Norte en oscuridad todo el día.