CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— La cadencia, la técnica y la elegancia del ballet clásico se combinan con lo absurdo, la ironía y la broma en “Men in Tutus”.
Sin embargo, no es una burla a la danza, ya que el público puede ver a hombres que bailan a la perfección, respetando la técnica.
“No bromeamos con lo que demanda este arte, sino con los personajes”, cuenta Tonatiuh Gómez, quien desde la Fundación que lleva su nombre hizo posible que la obra se presentase en México, en colaboración con las compañías Males on Pointe y Les Ballets Eloelle de Nueva York, dirigidas por el coreógrafo Víctor Treviño.
“Hemos escuchado carcajadas, gritos y hasta gente llorando después de conectar con el espectáculo y las historias. ‘Men in Tutus’ es para conocedores y aficionados al ballet, es una buena oportunidad para tener un acercamiento a la danza”.
Aunque el espectáculo fue creado por Treviño, su origen en México, por decirlo de alguna forma, se remonta al confinamiento por la pandemia, cuando Gómez contactó al bailarín Iván Félix, quien siguió una trayectoria a contracorriente: bailar en zapatilla de puntas.
“Dentro del ballet, por toda la carga machista, se dice que el hombre no puede hacer esto. Pero cada vez es más común”, asegura.
La propuesta para Félix fue realizar un taller de baile en puntas y, aunque al principio éste lo dudó justamente por los estereotipos machistas, decidió intentarlo.
El resultado fueron 322 personas inscritas al taller en línea y que ensayaron con ayuda de la computadora desde Inglaterra, Argentina y Alemania, por ejemplo.
“Se volvió un espacio que no había habido antes para hombres. Incluso, los maestros dicen que los hombres no se suben en puntas”, afirma Gómez, quien invitó a Treviño a dar una clase de ballet en puntas para varones.
“Existen tres compañías en el mundo que hacen ballet comedia y para chicos que bailan en zapatilla de puntas. La primera fue el Trockadero, en la que estuvo Treviño, quien luego creó su propia compañía, con la que ha ofrecido giras por todo el mundo”. Treviño les hizo ver algo esencial: la presencia de muchos jóvenes con talento y capacidad para bailar y la existencia de 40 oportunidades laborales para bailar en puntas.
Esto llevó a Gómez a crear su propia compañía, que en un principio fue un movimiento para hombres que bailan en zapatilla de puntas: “Fuimos consiguiendo apoyos y empezaron a llegar chicos de Chile, Colombia, Estados Unidos y, principalmente, de México”.
La producción de “Men in Tutus” se divide en dos bloques: el primero es similar al programa de una gala de ballet, con clásicos como el pas de deux de “El corsario”, obra emblemática que demanda una alta exigencia de los ejecutantes (y en la que participa Iván Félix), y “La muerte del cisne”, creada para Anna Pávlova y que en su origen se pensó solo para rellenar un programa de dos horas, sin imaginar su impacto con el tiempo.
En el programa figura también una versión cómica de “El lago de los cisnes”.
“Men in Tutus” se dispone a realizar una gira por el territorio nacional con el objetivo descentralizar producciones de talla internacional. En Ciudad de México se presentará en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris hoy y mañana domingo. El tour empezó el fin de semana pasado en Puebla; le seguirán presentaciones en Guanajuato, Cuernavaca, Toluca y Monterrey.
