El obispo Jorge Bernal Vargas, emérito de la diócesis de Cancún-Chetumal, falleció anteayer martes a la edad de 95 años, según informó la sede quintanarroense.
La Iglesia Católica en Quintana Roo emitió un comunicado en el cual lamentó la muerte de monseñor Bernal Vargas y en el que reconoció su entrega y espiritualidad de Dios. Además, invitó a unirse a las oraciones para el eterno descanso de su alma.
“En los últimos años de su ministerio episcopal, ha sido impresionante cómo ha quedado en el recuerdo de toda la diócesis su entrega y su consagración. La clave de sus ministerio sacerdotal y episcopal que despertó el cariño tan grande de la gente fue la virtud de la humildad y el carisma de entrega a la confesión. Sabía estar siempre disponible para escuchar con mucha calma y cariño a cada pertinente y sabía dar siempre muy buenos consejos”, se lee en el comunicado.
Su vida
El obispo Jorge Bernal Vargas nació el 28 de febrero de 1929 en Tepeyahualco, municipio de Tlaxco, Tlaxcala. En 1941 conoció en Apizaco a la congregación de los Legionarios de Cristo e ingresó a la escuela apostólica de Tlalpan.
Tras sus formación y estudios en México y España, el 15 de septiembre de 1957, fue ordenado sacerdote en Lourdes, Francia, donde ejerció su ministerio como asistente de humanistas y prefecto de teólogos durante un trimestre.
Después fue nombrado rector del Centro Vocacional de los Legionarios de Cristo en Tlalpan.
El 16 de julio de 1970, el papa Pablo VI lo nombró administrador apostólico de la Prelatura de Chetumal (actualmente diócesis). La toma de posesión se difirió al 21 de noviembre de 1970 por el cambio de Delegado Apostólico.
El 19 de marzo de 1947 se consagró Jorge Bernal Vargas como obispo en Chetumal, y a petición del Santo Padre cedió el título de Obispo de Benefi, permaneciendo el título de Obispo Prelado de la capital quintanarroense.
Dejó la administración de la Prelatura Cancún-Chetumal en 2004 y lo relevó monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas. Hasta su fallecimiento continuó con sus labores pastorales en el Sagrado Corazón de Jesús en Chetumal.
El último adiós
La misa de exequias del obispo tuvo lugar ayer en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de Chetumal y fue presidida por monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, en comunión con su presbiterio, diáconos, religiosos y todo el pueblo fiel de Dios en torno al altar de Dios.
De acuerdo con una publicación de la Diócesis de Cancún-Chetumal, la ceremonia comenzó con la colocación de insignias episcopales sobre el féretro, que recordaron su dignidad como Pastor y siervo de Dios.
“Queridos hermanos sacerdotes que han venido algunos desde tan lejos a despedirse de monseñor Jorge, les invito a agradecer el testimonio que nos ha dejado este hombre de Dios. Cada uno tiene en su corazón una vivencia, experiencia de él en el servicio, la cercanía sacerdotal y en la entrega personal que les ha brindado”, dijo monseñor Elizondo en la homilía.
“Fue un hombre consagrado, dedicado, amando y sirviendo a Dios; su sacerdocio anclado en Dios, buscando en todo momento agradar a Dios mediante la oración, la liturgia, y en su servicio”, continuó. “Que Dios lo reciba en su gloria. Dale Señor el eterno descanso, y brille para él la luz perpetua. Que descanse en paz, así sea”.— Megamedia
