El gremio “Matarifes”, que ayer hizo su entrada a la iglesia de San Sebastián, fue fundado hace 95 años.
La agrupación está conformada por 100 socios, a los que se suman las familias que participan y apoyan sus actividades, explica Juan Carlos Herrera Chalé, presidente de la hermandad.
En el evento de ayer participaron 500 fieles, entre ellos 200 jaraneros y un número similar de jinetes.
Son los socios los que sacrifican las reses, cerdos y borregos. “Venimos a dar gracias a la Virgen de la Asunción por un año de trabajo y de salud; para nosotros es una manera de ser recíprocos”, declaró Herrera.
Por eso, varios integrantes llevaron regalos: vestidos, una cruz de plata y donativos. “Todo lo que se dona se deja en la iglesia”, añadió.
Desde hace 25 años Juan Carlos Herrera preside el gremio, herencia de su abuelo y de su madre.
Indicó que para mantener un gremio se necesita “organización y tiempo”, algo que “sí es difícil”.
“Sí cuesta un gremio, pero lo pagan los compañeros que trabajan voluntariamente”.
Aseguró que la tradición continuará en las próximas generaciones. Cada año tratan de hacer una mejor entrada y para celebrar el centenario del grupo “echarán la casa por la ventana”.
El presidente del gremio es vecino del barrio San Sebastián y desde niño ha vivido esta tradición.— Claudia Sierra Medina
