MIAMI (EFE).— Grethel Delgado dice haberse “sacado del pecho” su primera novela. “No me hablen de Cuba” narra un viaje de regreso a la isla caribeña luego de años de exilio y que iba a ser “conciliador”, pero que terminó “en el hastío”.
“El tema nació cuando yo estaba fuera de Cuba. A veces pasa que cuando una se aleja de ese lugar que tanto duele y al mismo tiempo al que tanto quiere no encuentra otra manera de expresarlo”, dice la escritora.
Publicada en 2022 por Suburbano Ediciones, un sello editorial en español del sur de Florida, “No me hablen de Cuba” es el viaje de una mujer, Gertrudis, quien tras seis años en Miami decide regresar a La Habana debido a la muerte de su tío.
Las primera páginas de la novela, reescrita desde otra perspectiva al cabo de diez años, se centran en el primer encuentro con las autoridades del aeropuerto habanero, en los trámites de entrada al país antillano, y en un taxi que deposita a la protagonista directamente y antes de visitar a nadie en el muro del malecón.
Escrita a veces por un narrador omnisciente y otras en primera persona, “No me hablen de Cuba” enlaza personajes como Gertrudis, la viajera; su expareja Enrique, ahora travesti, y Arturo, un barrendero exprofesor de literatura al que echaron de la universidad por hablar de Mario Vargas Llosa.
La novela hace un guiño a la poetisa cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda (1814-1873) y a la vez está inspirada en una amiga de Grethel Delgado que también se llama Gertrudis.
“Cuando estábamos en la universidad, en el Instituto Superior de Arte (ISA), ella (la amiga) hizo una reunión privada para comunicarnos que se marchaba y esa despedida fue la que me inspiró, en España, a escribir este personaje”, detalla.
Delgado escribió un borrador a instancias del escritor español Antonio Gala cuando aprovechaba una beca de creación artística, hace unos diez años.
Cuenta la autora que propuso escribir una obra de teatro y que Gala, “ese viejito cascarrabias e ingenioso sin pelos en la lengua”, le pidió que escribiera una novela.
“La novela nació porque yo estaba pensando en quedarme en España. Quería dejar Cuba. En un viaje anterior a Alemania, un funcionario me advirtió de que no debíamos acercarnos a un ‘elemento contrarrevolucionario’, en referencia a (la periodista) Yoani Sánchez. Entonces supe que estaba siendo vigilada”, revela.
“Es una historia de un regreso maldito, porque Gertrudis regresa sin concepto patriótico alguno, sino para ver a los que dejó atrás, pero se arrepiente tanto de haberlo hecho que le quedó un sabor amarguísimo, y de ahí el título ‘No me hablen de Cuba’”, explica la autora, que se desempeña como periodista de “Diario de las Américas”, en Miami.
Sin embargo, en el borrador que escribió a instancias de Gala el título era otro: “Alguien nos salvará”.
En el cajón
La novela se mantuvo encajonada hasta que la autora viajó para visitar a sus padres a La Habana y vivió de cierta manera lo que pasó su personaje Gertrudis.
“La novela tiene más de diez años. La archivé, la dejé dormir, regresé a Cuba y un año después vine a vivir para Miami, como básicamente hizo el personaje central, que se quedó a vivir en Estados Unidos. De algún modo viví lo que había escrito en la ficción”, rememora.
“Al reescribirla viene el título actual porque ya soy otra, porque definitivamente ese regreso que hice para ver a mis padres fue muy doloroso… Todo se veía sucio y tan ajeno que aborté esa isla”, admite.
Cuando se le pregunta si alguien que no conoce Cuba podría ir después de leer esta novela, Delgado responde: “Si es muy morboso y masoquista, querrá ir a comprobarlo”. Adelanta que ya tiene listo el poemario “Melancolía South Beach”, en el que combina imágenes de Miami Beach con otras de Santa María del Mar, la playa habanera más concurrida.
