MADRID (EFE).—“Polarización” en español; “auténtico”, “alucinar” y “carisma” en inglés; “modo crisis” en alemán; “codinflación” en neerlandés y “cibergarrapata” en gallego son algunas de las palabras representativas de 2023 que seleccionaron diversas instituciones del mundo de la lengua.

Novedosas o muy conocidas, mayoritarias o de nicho, serias o divertidas, las palabras del año nos ayudan a pensar en cómo usamos el lenguaje, cómo evoluciona y, sobre todo, a trazar un retrato del año que acaba de finalizar a través de los vocablos que lo surcaron.

Y en este caso dibujan una época marcada por las “alucinaciones” generadas por la inteligencia artificial (IA) y su contraposición con las cosas “auténticas”, las crecientes controversias políticas, sociales y las consecuencias de una crisis y una inflación que muchos países vieron cómo se disparaban.

Desde 2013 en el mundo hispanohablante, la Fundación del Español Urgente (Fundéu) es la encargada de elegir el término que mejor define cada año.

En 2023, su elegida fue “polarización”, recogida en el diccionario desde 1884 y en la actualidad muy presente en la vida política y social, el mundo deportivo, el debate en las plataformas digitales y en otros escenarios en los que parece haber una tendencia imparable a que las posiciones se alejen entre sí y copen los extremos.

Un “alucinante mundo”

En 2022, la palabra del año seleccionada por Fundéu fue inteligencia artificial. Sus siglas en inglés, AI, son la elección de 2023 del reconocido diccionario estadounidense Harper Collins.

Curiosamente, otras dos de las instituciones que designan palabra del año en inglés, el diccionario de Cambridge y dictionary.com, coincidieron en su elección, también relacionada de alguna forma con la omnipresente inteligencia artificial: “hallucinate (alucinar)”.

Según recoge dictionary.com, ese verbo añadió un nuevo significado en el mundo de la tecnología digital y la inteligencia artificial: “producir información falsa contraria a la intención del usuario y presentarla como si fuera verdadera y objetiva”.

Los sistemas de inteligencia artificial, popularizados en los últimos meses, están igualmente detrás, aunque la decisión del diccionario estadounidense MerriamWebster fue a favor de “authentic (auténtico)”.

Y es que con la IA, dicen, “la línea entre lo ‘real’ y lo ‘falso’ se ha vuelto cada vez más borrosa” y, en consecuencia, en las redes sociales y la mercadotecnia lo auténtico ha cobrado una enorme importancia.

La “crisis” del lenguaje

Asimismo, la crisis (las crisis, en realidad) ha dado mucho juego a la hora de elegir palabra del año.

La Sociedad para la Lengua Alemana (GfdS, por sus siglas en alemán), una de las pioneras en buscar el término que mejor define el período que acaba, optó por “Krisenmodus (modo crisis)”, que es casi una manera de estar en el mundo.

“Estamos rodeados de crisis; crisis aún no superadas como el cambio climático, la guerra entre Rusia y Ucrania y la crisis energética están siendo alcanzadas por nuevas crisis: la guerra en Oriente Próximo, la inflación, la crisis de la deuda…”, señaló la institución.

De igual manera, el diccionario australiano Macquarie fue por el camino de la crisis y eligió “cozzie livs”, un término intraducible y que es un modo informal y casi humorístico de referirse al (disparado) costo de la vida y los problemas que trae consigo aparejados.

Otra editorial dedicada a los diccionarios, en este caso de neerlandés, Van Dale, se fijó en la inflación y seleccionó a “graaiflatie”, un acrónimo formado a partir de “codicia” e “inflación”, que traducido sería algo así como “codinflación”.

Y sí, significa lo que parece: la subida de los precios provocada por la codicia de ciertas empresas productoras o distribuidoras que se aprovechan de cualquier situación para aumentar sus ganancias a costa del bolsillo del consumidor.

El poder del “rizz”

La que quizá es la elección más popular del mundo, la que hacen los editores de los archiconocidos diccionarios de Oxford, fue “rizz”, un curioso acortamiento de la palabra “carisma” (curioso porque no se ha creado, como es habitual, con el inicio o el final de la palabra sino con su sílaba intermedia).

Los responsables de la elección explicaron que, en un mundo marcado por las relaciones públicas, personales y profesionales, “lo que se necesita para triunfar es capacidad para atraer a otra persona a través del estilo, el encanto o el atractivo”.

O sea, que se necesita mucho carisma (“charisma” en inglés) o, más a la moda, su forma abreviada “rizz”.

Aseguraron que su uso se disparó en 2023, en especial después de que en una entrevista el carismático actor Tom Holland recurriera a ella al manifestar que “no tengo ‘rizz’ en absoluto”. Paradojas del lenguaje y las tendencias.

Términos de 2023 Su relación con el mundo actual

Varias instituciones lingüísticas eligieron a las palabras del año de su lengua natal.

Una elección “alucinante”

En 2023, Cambridge y dictionary.com eligieron “hallucinate (alucinar)” como la palabra del año en inglés.

Un nuevo significado

La web dictionary.com indicó que dicho término tiene un nuevo significado en el mundo de la tecnología digital y de la inteligencia artificial.

Se vive en “modo crisis”

Por su parte, la Sociedad para la Lengua Alemana seleccionó a “Krisenmodus (modo crisis)” como el vocablo que define 2023.

Rodeados de la “crisis”

La institución señaló que estamos rodeados de crisis por el cambio climático y las guerras, entre otros.

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