MADRID (EFE).— ¿Qué se llevará en 2024? En cuestión de moda, ir un paso por delante siempre es una ventaja. Por esa razón, la pasarela ya ha dictado sentencia y los imprescindibles serán: vestido negro ajustado, abrigo bata, chamarra con hombros marcados, minifalda y pantalón-braga.
“Lo ideal es comprar poca ropa, pero es importante invertir en prendas que aporten estilo y frescura a las que se tienen para renovar el armario”, explica Pepa Fernández, estilista y experta en comunicación de moda.
Firmas como Balenciaga, Mans, Jorge Vázquez, Giorgio Armani y Schiaparelli abogan por el vestido negro, una pieza que puso de moda Coco Chanel cuando lanzó el modelo número 817.
Un diseño aparentemente insignificante, que, sin embargo, resultó muy atrevido porque exhibía más de la cuenta las piernas de la mujer y además era de un color que representaba el poder y estaba reservado para los integrantes de la monarquía.
Desde entonces, no hay diseñador que cada año no haga su particular versión. En 2024 se impone el modelo largo y ajustado, pero también se ven creaciones con profundos escotes, hombros marcados, drapeados en la cintura, encajes o faldas voluminosas con volantes que se alejan de las propuestas minimalistas.
Y, por supuesto, el vestido blanco, siempre versátil y atemporal, el perfecto comodín de la época estival, tono que se identificaba con el fin de las obligaciones. Este año triunfan los modelos delicados, de siluetas lánguidas o voluminosas, de inspiración nupcial y con tejidos suaves. “Los vestidos blancos nunca pasa de moda”, aseguran los diseñadores Álvaro Castejón (Pamplona, 1971) y Arnaud Maillard (Dijon, Francia, 1970), el dúo creativo de la firma Alvarno, que apuesta por la costura emocional, respetuosa y con sentido.
Aunque hay abrigos que se han ganado por derecho su condición de clásicos y eternos como el modelo recto de solapa amplia en color camello o negro, los estilistas aconsejan invertir en el abrigo batín, ajustado a la cintura con un cinturón del mismo tejido.
Si hay una tendencia por excelencia de cara al nuevo año es la que viene definida por las hombreras esculturales, un patrón que dibuja una silueta triangular, que recuerda a las que se llevaron en la década de 1980.
Una idea que las firmas llevan a la sastrería, “proponiendo chaquetas de mangas largas con faldas plisadas, minifalda, vestido corto o short de talle alto”, explica Pepa Fernández, quien pone como ejemplo las creaciones de Diesel.
Este año, las firmas hacen hincapié en la moda de lucir pierna, por lo que se consolida la tendencia del pantalón-calzón como proponen Carolina Herrera y Chanel.
También apuestan por vestir con faldas muy cortitas que recrean el estilo preppy, “prendas que se pueden combinar con sudaderas, chamarras y mocasines”, añade la estilista.
En cuanto a las tonalidades, el “Peach Fuzz” es el color de 2024 que el Instituto Pantone define como “un tono durazno suave y aterciopelado”.
Cada diciembre esta institución anuncia cuál será el color protagonista del próximo año y en esta ocasión asegura, que se trata de un color “que evoca sinceridad y ternura, y transmite un mensaje de cariño y de compartir, de comunidad y de colaboración”.
¿Y los bolsos? No va a desbancar al modelo bandolera, pero el de mano o clutch va a ser el mejor complemento, porque, como dicen los expertos, encaja con todo.
Moda en 2024 Nudos y calcetines
El año que recién empezó trae varias tendencias que ya se vieron en las pasarelas.
Los nudos
Una de las tendencias más originales de esta temporadas son los nudos, una estrategia estilística que los diseñadores utilizan para enlazar prendas o simplemente para adornar. La forma más sencilla de lucir esta tendencia es utilizando un suéter o chaqueta anudada sobre los hombros o simulando unas mangas a la altura del pecho.
Los calcetines
Los calcetines arrasan, se vuelven imprescindibles. Más allá del blanco con zapatos mocasines, se van a llevar los modelos más altos en colores tan luminosos como rojos, dorados, morados, amarillos o salpicados con flores, todos ellos aptos para llevar tanto con tenis como con sandalias.




