“El periodismo cultural no es un artículo suntuario en el engranaje de los medios de comunicación, ya que la cultura forma parte fundamental de la estructura del país, y quien no quiera entender esta realidad se encuentra muy rezagado”, dijo José Agustín en Mérida, en junio de 1998, cuando visitó la ciudad para ofrecer una plática del tema.
“Consideraciones de ese tipo deben ser abolidas, porque para poder entender la totalidad de los fenómenos nacionales hay que darle un lugar preponderante a la cultura, que no es secundaria a nada”, subrayó.
El autor, fallecido ayer, viajó en ese entonces a la ciudad con su esposa Margarita Bermúdez García-Ramos. La noche del 5 de junio, en La Ibérica impartió su conferencia.
Previamente, en una charla con el Diario, que lo describió como una persona “de carácter jovial, amable”, José Agustín compartió sus puntos de vista sobre la situación del periodismo cultural en México:
¿Cómo percibe el panorama del periodismo cultural en México?
Se ha enriquecido mucho si lo comparamos con el periodismo cultural que se ejercía hace 40 o 50 años, se ha registrado una explosión. Creo que el momento determinante del periodismo cultural fue en los años 70, cuando comenzaron a surgir las planas y secciones culturales en otras partes del país, y ya no solo en Ciudad de México. A partir de entonces, se cuenta con una infraestructura de periodismo cultural que, ciertamente, tiene muchos defectos, mafias, conveniencias y sus buenas dosis de corrupción, pero lo fundamental es que cumpla una labor excelente y lleve las noticias de cultura a todas partes. En el país hay noticieros culturales en la radio y la televisión… Este es un panorama que cuando comencé en el ámbito de la cultura, a mediados de los 60, era inimaginable.
¿Se hace buen periodismo cultural en el país?
Se hace bueno y malo, como en todo. Hay excelente periodismo cultural digno de los mejores premios y también otro que es deleznable.
¿Es diferente el periodismo cultural de la capital al del resto del país?
En la capital hay la tendencia a dar cierta marca y lineamientos que inconsciente o conscientemente se reproducen en el interior del país. Sin embargo, me consta la presencia de manifestaciones culturales muy propias en muchas regiones del país, como Guerrero, Guadalajara, Monterrey, Jalapa, Oaxaca. No conozco bien las de aquí.
¿Por qué en la televisión privada se hace tan poco periodismo cultural?
Por sus intereses mercantilistas muy claramente definidos, perfectamente orientados al lucro. En los años 80, Televisa creó un canal cultural que parecía ser algo muy esperanzador, pero de pronto comenzaron a darle cierto tonito que llamaban “la alegría de la cultura” Forever That Me (risa) y después tan pronto como pudieron lo suprimieron. Por su parte, TV Azteca todavía no regala una florecita de televisión cultural respetable. Ahí están muy atrasados. Es la excesiva búsqueda de lucro la que impide desarrollar la cultura en ese sector.
¿En el país se enseña a los jóvenes a hacer periodismo cultural o solo se limita esta tarea a los escritores e intelectuales?
Las escuelas de comunicación se han desarrollado, ya toman en cuenta los aspectos de periodismo cultural. No hay una carrera específica, solo está la de periodismo, pero cada vez hay algo que las va acercando hacia el género cultural. Ahora existe la tendencia en las buenas escuelas de Comunicación a proporcionar herramientas para quienes deseen dedicarse al periodismo cultural.
¿Cómo vislumbra el futuro del periodismo cultural en el país?
Creo que se está desarrollado. Ya tiene madurez y se está expandiendo en todos los sentidos, porque la cultura misma presenta buen estado de salud, es dinámica y abarca más, de modo que el periodismo cultural seguirá adelante… y espero que por muy buen camino.
