MIAMI (EFE).— El módulo de aterrizaje lunar Peregrine se incendió ayer al entrar a la atmósfera terrestre y cayó sobre el Océano Pacífico, diez días después de su lanzamiento y de fallar en su camino hacia la Luna, informó un funcionario de la NASA.
Richard Stephenson, de la estación de seguimiento de la agencia espacial estadounidense en Canberra, Australia, confirmó la pérdida de señal con Peregrine a las 20:59 GMT, justo cuando se tenía previsto que el módulo regresara a la Tierra al suroeste del archipiélago de Fiji, en el Pacífico Sur.
“Como estaba previsto por el equipo de la misión, Peregrine tuvo una pérdida de señal a las 20:59 GMT sobre (la antena de seguimiento) DSS36 de Canberra. Es una pena que tuviera que terminar así, pero la misión lo hizo con estilo”, explicó Stephenson en un mensaje en su cuenta de X (antes Twitter).
La compañía estadounidense Astrobotic, encargada del módulo, dijo con antelación que estaba trabajando con la NASA para que el retorno de la nave, de 1.9 metros de alto y 2.5 metros de ancho, no representara un problema por los escombros o de seguridad.
La misión Peregrine Uno (PM1) fue lanzada el pasado lunes 8 con éxito en el nuevo y poderoso cohete Vulcan Centaur de United Launch Alliance (ULA) desde la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, Florida, y a las pocas horas empezó a perder energía.
A pesar de que los ingenieros de Astrobotic trabajaron para salvar la misión, Peregrine se quedó sin energía suficiente para llegar a la superficie lunar y convertirse en la primera nave estadounidense en descender en el satélite desde 1972.
La estrategia de regreso incluyó quemar el motor principal para minimizar el riesgo de que los escombros llegaran hasta la superficie de nuestro planeta.
El módulo, que iba a realizar el primer descenso robótico lunar comercial estadounidense, incluía una veintena de cargas de clientes, entre ellos la propia NASA, con cinco destinadas a estudiar la superficie, la atmósfera y el entorno de radiación de la Luna.
Igualmente había cinco róvers autónomos en miniatura de la que fue catalogada como la primera misión lunar de México, y un pequeño vehículo explorador diseñado por estudiantes de la Universidad Carnegie Mellon.
Peregrine fue la primera misión del programa Commercial Lunar Payload Services (CLPS) de la NASA para acelerar la ciencia lunar, colocando experimentos dirigidos por la agencia a bordo de módulos de aterrizaje y naves espaciales comerciales.
La próxima misión del programa se prevé para febrero, cuando Intuitive Machines, con sede en Houston, lance su módulo de aterrizaje Nova-C sobre un cohete SpaceX Falcon 9.
De un vistazo
Pérdida de señal
Richard Stephenson, de la estación de seguimiento de la NASA en Canberra, Australia, publicó en su perfil de X (antes Twitter) que, “como estaba previsto por el equipo de la misión, Peregrine tuvo una pérdida de señal a las 20:59 GMT sobre (la antena de seguimiento) DSS36 de Canberra”.
Primera misión
La nave fue la primera misión del programa Commercial Lunar Payload Services (CLPS) de la NASA para acelerar la ciencia lunar y colocar experimentos dirigidos por la agencia a bordo de módulos de aterrizaje.
Próximo paso
El siguiente lanzamiento sería en febrero: Intuitive Machines enviará el módulo Nova-C sobre un cohete SpaceX Falcon 9.
