Con un templo abarrotado de feligreses, sentimientos encontrados y una acción de gracias a Dios, el presbítero Juan Pablo Moo Garrido se despidió ayer de la parroquia de Cristo Rey y santuario del Divino Niño Jesús.
El sacerdote estuvo al frente del templo de Pacabtún durante siete años y ocho meses y hoy será presentado como nuevo rector de la Catedral de Mérida en misa que se celebrará a las 7 p.m.
Feligreses, servidores e integrantes de apostolados, entre otros, acudieron a la misa de despedida del párroco.
El sacerdote dijo que Dios es el verdadero arquitecto de la vida, constructor de la Iglesia, artífice de todo lo que somos y hacemos. “Por eso uno tiene que vivir agradecido con Dios porque sus planes no tienen falla”.
Tras escuchar la parábola del sembrador en las lecturas, consideró que “hay una identificación: alguna vez hemos sido esa semilla que cae entre piedras y no da muchos frutos; pero también hay que reconocer que hemos sido y tenemos que seguir siendo tierra buena para dar el fruto que Dios quiere”.
Durante la velada, en la que agradeció por este tiempo compartido, manifestó que “desde que llegué a la parroquia ha habido un continuo cambio y crecimiento en mí a nivel personal y ministerial”.
“Llegué un viernes, como el viernes va a llegar el padre Emir (Pérez Cabrera)”.
Desde su nombramiento como párroco de Cristo Rey y al pasar de los años, dijo que ha pasado del asombro a la expectativa, a la alegría, al gozo y poco a poco se ha ido acrecentando el amor de Dios a través de una parroquia que se mantiene alegre. “La parroquia de Cristo Rey tiene muchas cualidades, pero necesita siempre continua conversión como toda la Iglesia”.
Estar en este tiempo lo acercó a la infancia de Jesús en el Divino Niño Jesús, dijo en su mensaje.
Al concluir la homilía, el sacerdote recibió calurosos aplausos de la gente.
Los invade la tristeza
Al recoger las palabras de algunas personas presentes en la misa, dijeron sentirse tristes por despedir al padre, pero consideraron que permanecerá siempre en el corazón y cerca de ellos.
También le desearon lo mejor en su nueva encomienda y que Dios lo acompañe.
Gullermina Ileana Escalante, servidora del templo, no ocultó su tristeza por la partida del presbítero Juan Pablo Moo “porque nos ha enseñado cosas muy bellas: amar más al Padre Santísimo, a ser mejor servidores y escuchar con atención sus palabra”.
Ivana Uicab Velázquez, integrante del Apostolado Senda, también estaba triste por la despedida “porque él hablaba muy bonito y aprendimos mucho”.
“Es un sacerdote muy inteligente, amoroso y muy concentrado en la liturgia”, dijo por su parte Wílliam Ávila Ramírez, servidor de la parroquia.
Mientras tanto, Adrián León Cab, acólito, despidió con melancolía al padre. “Aprendí mucho de él en sus años de servicio y lo voy a extrañar”.
Celebraron con el padre Juan Pablo Moo el sacerdote Jesús Feliciano Tec Canté, vicario del templo, y el diácono permanente Antonio Arias Otero.
Luego de la misa se realizó una convivencia con el padre Juan Pablo Moo.
El padre Emir Pérez Cabrera, nuevo párroco de Cristo Rey, será presentado mañana, en un ceremonia eucarística a las 7 p.m.— CLAUDIA SIERRA MEDINA





