Mirna Leticia Concha Ancona es una maestra jubilada de primaria desde hace 23 años. Su inquietud por la educación nunca desapareció y desde hace 12 años se dedica a enseñar la vida de Jesús y a promover la fe en menores de edad en el catecismo del Seminario Menor “San Felipe de Jesús”.
Ha tenido la alegría de ver cómo los niños de preescolar de catecismo realizan su Primera Comunión y cómo siguen cercanos a la Iglesia por medio de un apostolado.
Enseñando en el catecismo también ha aprendido más de Jesús y de los santos y a ser una mejor cristiana.
Su madre fue catequistas y sus familiares siempre habían estado cerca de la Iglesia en este servicio, asistiendo a misa, entre otros.
Antes de ingresar al catecismo disfrutaba de pasear por los pueblos de Yucatán cada sábado acompañada de sus familiares, pero todo cambió al asistir a una misa en el Seminario Menor que está en Periférico, en donde se hizo la invitación para ser catequista.
Asegura que escuchó el llamado de Dios para ser catequista y así ingresó a este apostolado en septiembre de 2014 en el Seminario Menor, iniciando como auxiliar. Ahora es la encargada del grupo de segundo grado y es la catequista con más años de servicio en esta sede, en el que han ido y venido otros catequistas.
Y es por este motivo que ayer los catequistas del Seminario Menor acudieron a su casa para convivir y realizar unas dinámicas, como parte de la Semana de la Catequesis en la Arquidiócesis de Yucatán.
Mirna Leticia Concha Ancona compartió que se siente muy feliz en la formación de cristianos por medio del catecismo.
Hace 23 años se jubiló en la primaria “Agustín Franco Villanueva”, de Cholul. Ofreció 32 años de servicio en educación pública y 20 en una escuela privada.
Los grados que impartía eran primero y segundo.
Dijo que en septiembre próximo cumplirá 13 años de servicio en la catequesis del Seminario Menor y una de las ventajas es que su domicilio está muy cerca del Seminario.
Ella asistía a misa en el Espíritu Santo y tenía el ejemplo de su mamá que fue catequista y participaba en diferentes apostolados.
Y por un llamado del Señor ella está realizando este apostolado en el catecismo del que no se piensa jubilar sino hasta que Dios quiera.
Su experiencia pedagógica la aplica en el catecismo: sabe cómo enseñar a los niños lo que quiere transmitir y en el caso de segundo grado, lo visual es muy importante. “Estoy aprendiendo con los niños porque uno nunca deja de aprender, los niños son los mejores maestros”.
Indica que todos los sábados asiste al catecismo a las 4 p.m. y las sesiones se inician media hora después. A las 6 p.m., al concluir las clases con los niños, se reúne con los demás catequistas para tratar puntos de la jornada.
Dice que nunca se imaginó ser catequista pero sí tenía la inquietud de formar parte de un apostolado al jubilarse y con el catecismo se siente feliz completamente. “Estoy muy contenta y agradecida con el Señor de poder apoyar a los niños que se están iniciando en la fe”.
La Semana de la Catequesis se está realizando actualmente en la Arquidiócesis de Yucatán y como parte de las actividades incluía la visita al catequista más antiguo de cada sede.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA
De un vistazo
Tradición en Yucatán
Mirna Leticia Concha Ancona considera que llevar a los niños al catecismo es una de las tradiciones en Yucatán y eso es algo muy bueno porque ayuda a formar buenos cristianos. “Deseo que los papás sigan teniendo el interés de llevar a sus hijos al catecismo”.
Apoyar a los papás
Ella desea apoyar a los papás para reforzar los valores religiosos, pues “la religión empieza en casa”.
Director espiritual
En el Seminario Menor, el padre Ricardo Atoche Enseñat, rector del Seminario Conciliar, es el director espiritual del catecismo.
